Estabilidad macro y desigualdad

Estabilidad macro y desigualdad

Enero 19, 2014 - 12:00 a.m. Por: Mauricio Cabrera Galvis

La búsqueda de la estabilidad macroeconómica, tal como ha sido lograda en la mayor parte de América Latina desde los años noventa del siglo pasado, ha contribuido a aumentar la desigualdad y la concentración de la riqueza. Es el resultado del enfoque neoliberal, que es el mismo antiguo desarrollismo conservador, de crecer la torta primero para repartirla después.En el modelo económico predominante en la región se ha buscado una estabilidad macro parcializada, pues el principal objetivo de los gobiernos ha sido reducir la inflación, bajar el déficit fiscal y controlar la deuda pública, mientras que otros objetivos como el pleno empleo o la reducción de la pobreza se subordinaron a los anteriores.No se puede negar que el corazón grande de los neoliberales también se preocupa por los pobres, pero cree que el cuento de hadas de la confianza inversionista les mejorara la vida: la estabilidad macro es fundamental porque da confianza a los inversionistas para que creen empresas que generen empleo y así se reduzca la pobreza.Otro argumento muy usado para justificar la primacía de la estabilidad es que la inflación es el impuesto más regresivo porque reduce la capacidad de compra de los más pobres que no pueden ajustar sus ingresos al ritmo de la inflación. Es cierto, pero de allí no se puede concluir que los más beneficiados con el control de la inflación y la estabilidad macro sean los pobres, sobre todo cuando son ellos los que tienen que sufrir los costos de la austeridad fiscal y las políticas contraccionistas utilizadas para bajar la inflación.Por el contrario, los hechos demuestran que los grandes beneficiarios de la forma como se ha buscado la estabilidad macro han sido los más ricos y por eso en Colombia el índice de desigualdad empezó a aumentar desde los noventas cuando la búsqueda de la estabilidad relegó un segundo plano todos los demás objetivos de la política económica.Otra comprobación empírica de quienes son los que han ganado con la estabilidad es que desde el año 2000 gracias a la baja inflación el salario mínimo ha aumentado 22% en términos reales, pero en el mismo período el valor real de las empresas inscritas en la bolsa de valores ha tenido un incremento del 570%.La explicación financiera es simple: con menor inflación y menor déficit fiscal se bajan los índices de riesgo del país y las tasas de descuento que se usan para las valoraciones de las empresas por lo cual suben de precio las acciones. Como en Colombia es tan alta la concentración de la propiedad de los activos productivos, a unos pocos se les multiplica varias veces su riqueza, mientras que la mayoría solo ve, en el mejor de los casos, un pequeño aumento en sus ingresos.Por supuesto sería un grave error sacar la conclusión que se debe dejar de buscar la estabilidad macro. Esta debe seguir siendo un objetivo central de la política económica para que no suceda lo de Venezuela.Lo que se debe cambiar es la distribución de los costos de lograrla, pues no pueden seguir recayendo sobre los más pobres y débiles de la sociedad, mientras que los pocos propietarios de activos se enriquecen aún más con la valorización de sus propiedades, sin retribuir a la sociedad una parte de la plusvalía ganada. Por eso es urgente una reforma tributaria integral.La estabilidad macro solo será buena para todos cuando estén mejor repartido los activos productivos y Colombia sea un país de muchos propietarios.

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