El riesgo de volver a ser pobres

Enero 24, 2016 - 12:00 a.m. Por: Mauricio Cabrera Galvis

Colombia ha hecho grandes avances en materia de reducción de la pobreza en los últimos 5 años, pero las condiciones económicas pueden llevar a que en el 2016 se frene esta dinámica positiva, e inclusive vuelva a aumentar el número de personas en estado de pobreza o de indigencia.Recordemos las definiciones. Se consideran pobres a las personas que en el 2014 tenían un ingreso mensual inferior a $211.807, que era el costo de la canasta de bienes mínima; Indigentes, o en estado de pobreza extrema. a las personas con un ingreso mensual inferior a $94.103 que era el costo de adquirir los alimentos básicos. Es un milagro que se pueda vivir con ingresos tan exiguos, pero esa es la metodología utilizada desde hace muchos años para medir la pobreza.De acuerdo con estas medidas, el año pasado eran pobres 13,1 millones de colombianos (el 28,2% dela población), y 3,7 millones (7,9% de la población) estaban en situación de pobreza extrema. Son demasiados y una sociedad no puede vivir en paz mientras tantos ciudadanos no tengan lo mínimo para vivir.Sin embargo hay que reconocer que hemos mejorado. Hace 5 años el número de pobres era 17,1 millones (39%), lo cual significa que 4 millones de personas han salido de la pobreza. En cuanto a los indigentes eran 5,9 millones (13,5%), es decir una reducción de 2,2 millones. Colombia es el país latinoamericano que registra mayores avances en este campo.El problema se llama vulnerabilidad. Cualquier factor que disminuya un poco los ingresos reales de esos grupos sociales los vuelve a poner por debajo de la línea de pobreza. Este año tenemos por los menos tres circunstancias que atentan contra el ingreso de los hogares: la desaceleración de la economía con la consecuente menor creación de empleo, el bajo ajuste del salario mínimo y el aumento de los precios de los alimentos.En cuanto al desempleo, en el 2015 no aumentó a pesar del menor crecimiento económico, pero las perspectivas no son tan optimistas y lo más probable es que este año si se incremente el número de desempleados y además el de personas con empleos informales. En consecuencia, los ingresos de esas personas disminuirán o aumentarán menos que la inflación.El aumento del salario mínimo (7%) fue menor que la inflación de los bienes del estrato bajo (7,4%), que es el índice con el que se ajusta la línea de pobreza. En consecuencia todos los trabajadores que solo habían superado por poco el límite de la pobreza, volverán a caer por debajo de esa línea.Es más grave el caso de la línea de pobreza extrema, pues esta se ajusta cada año con la variación de los precios de los alimentos del estrato bajo, que el año pasado fue 10.4%, y puede seguir subiendo por el fenómeno del Niño. Es casi imposible que los ingresos de quienes apenas superaron el umbral de la indigencia aumenten en esa proporción, pues ni siquiera reciben el salario mínimo, de manera que esas personas no tendrán ni siquiera para comprar el mínimo de alimentos y volverán al estado de indigencia.***Coletilla: Seis meses sin acciones violentas de parte de las Farc y los avances en las negociaciones de La Habana, refuerzan el optimismo sobre las posibilidades de firmar la paz. Liberado de las presiones de la guerra, en el posconflicto el Estado podrá dedicar más esfuerzos y recursos a erradicar la pobreza y la indigencia, condición indispensable para una paz duradera que no es solo el silencio de los fusiles.

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