El banco central que sí pudo

Septiembre 12, 2010 - 12:00 a.m. Por: Mauricio Cabrera Galvis

El peso colombiano se sigue revaluando. El precio del dólar ya está por debajo de $1.800, como en julio de 1999. Los exportadores se quiebran, cierran fábricas y despiden trabajadores; las mercancías importadas reemplazan productos nacionales en los anaqueles de los almacenes, para regocijo de comerciantes y consumidores y angustia de los productores, que también tienen que despedir trabajadores. Frente a esta debacle, el Ministerio de Hacienda y el Banco de la República se muestran resignados, declaran su impotencia para impedirla y anuncian pañitos de agua tibia para consolar a algunos de los perdedores. Justifican su impotencia repitiendo que se trata de una tendencia mundial de debilitamiento del dólar.Es una verdad a medias. Como lo demostró ante la asamblea de los exportadores uno de los miembros de la Junta Directiva del BR –Carlos Gustavo Cano- Colombia es el campeón mundial de la revaluación, mientras que varios países si han podido contrarrestar el debilitamiento del dólar e inclusive devaluar sus monedas.El caso más interesante es el del vecino Perú donde las autoridades han evitado que la bonanza minera y los flujos de inversión extranjera bajen la tasa de cambio en las proporciones que lo han hecho en Colombia. Más meritorio este resultado si se recuerda que Perú tiene un pequeño superávit en la cuenta corriente de la balanza de pagos, mientras que nosotros tenemos un déficit cercano al 3% del PIB.¿Por qué el Perú si pudo y Colombia no? Por una razón muy sencilla: porque allá el Banco Central (BCRP) si tomó la decisión de mantener la tasa de cambio y está utilizando todos los instrumentos que tiene a su disposición para hacerlo. Aquí el BR y el Gobierno no han querido hacer lo mismo.El primero de estos instrumentos es el control a la entrada de capitales. Para desestimular el ingreso de capitales con plazo menor de dos años el BCRP les impone encajes sustanciales: hasta hace 15 días era del 65% y como seguían llegando no les tembló la mano para subirlo al 120%. En Colombia se tomó una medida similar, aunque mucho más tímida, hace unos años y no existe ninguna razón para no volverla a implantar.El otro instrumento es la compra de dólares por parte del BCRP, con dos diferencias enormes con la que hace el BR. Primera, que no son anunciadas sino totalmente discrecionales en manos de un Comité que cada día a las 11:30 a.m. decide si compra o vende dólares y el monto de la operación. De esta manera la intervención del BCRP es imprevisible y los demás agentes del mercado no tienen como formarse expectativas sobre la evolución de la tasa de cambio que les permitan garantizar sus ganancias a costa de las utilidades del Banco Central.La segunda diferencia con la tímida y anunciada intervención del BR es el tamaño de las compras. En lo corrido de este año el BCRP ha comprado 6.900 millones de dólares, la mitad (3.631 millones) en los meses de julio y agosto cuando se intensificaron las presiones revaluacionistas. Así, el BCRP ha acumulado reservas internacionales por 41.400 millones de dólares que equivalen al 90% de la oferta monetaria y a 1.6 veces el valor de las importaciones anuales del Perú. En Colombia, por el contrario las reservas internacionales son sólo 26.700 millones de dólares que sólo representan el 24% de la oferta monetaria y menos de la mitad del valor de las importaciones. Es decir que habría mucho campo para comprar dólares compensando la expansión monetaria con encajes o venta de títulos del BR.Sí se puede frenar la revaluación. El BCRP sí pudo hacerlo. ¿Cuándo se decidirá el BR a hacer algo similar?

VER COMENTARIOS
Columnistas