Desigualdad, ingreso y riqueza

Abril 27, 2014 - 12:00 a.m. Por: Mauricio Cabrera Galvis

Pocos libros de economía han tenido una acogida tan entusiasta como el de Thomas Piketty ‘Capital in the Twenty-first century’. Los especialistas lo han calificado como el más importante libro de economía de las últimas décadas y lo ubican al lado de las grandes obras de Keynes, Adam Smith, Marx o David Ricardo. Los lectores coinciden y por primera vez un libro de economía ocupa el primer lugar entre los más vendidos en la librería digital de Amazon.com por encima de novelas y libros de autoayuda.Sin tratar de hacer en 600 palabras un resumen o un análisis de un libro de 660 páginas, que todavía no he acabado de leer, si se pueden señalar algunos de los aspectos más novedosos e interesantes de esta obra.El tema central del libro es la desigualdad en la distribución del ingreso y la riqueza en las sociedades capitalistas desde la época de la Revolución Francesa hasta nuestros días, con gran énfasis en el enorme incremento de estas desigualdades en los últimos 40 años desde que las ideas neoliberales del capitalismo salvaje llegaron al poder con los gobiernos de Tatcher y Reagan en los países desarrollados y con la imposición del Consenso de Washington en América Latina.Hasta finales del siglo pasado, el debate sobre la desigualdad había sido dejado por fuera de la urna de cristal en que vive la academia económica; ante la evidencia de la creciente desigualdad y las protestas sociales que ha generado, el tema ha vuelto a ser de interés para los economistas y hasta el Banco Mundial o el FMI lo señalan como un obstáculo para el crecimiento.Piketty lleva el debate a un nivel superior en dos aspectos: de una parte, con el enorme acervo de datos y series históricas, fruto de veinte años de investigación, en que sustenta sus conclusiones. De otra, va más allá de la desigualdad en la distribución del ingreso para señalar que el problema fundamental radica en la distribución de la riqueza, y en el proceso como la riqueza crece y se reproduce, es decir en el proceso de la acumulación del capital.Su conclusión es tajante: la inequidad es creciente porque “la riqueza acumulada en el pasado crece más rápido que los salarios (…) y el capital se reproduce más rápido que la producción”; lo cual es todavía más grave si se tiene en cuenta que “los rendimientos del capital son proporcionales al tamaño de la riqueza inicial y que la divergencia en la distribución de la riqueza está ocurriendo a escala global”.Con toda la evidencia histórica Piketty demuestra que esta tendencia a la concentración de la riqueza no es un accidente, o una “imperfección del mercado” sino que es endémica al sistema capitalista; en sus términos es una “contradicción fundamental y estructural del capitalismo”, que solo puede ser corregida mediante una decidida intervención del Estado a través de impuestos progresivos no solo sobre la renta sino sobre el patrimonio.La metodología y el enfoque de Piketty responden a una visión de la Economía totalmente opuesta a la ortodoxia predominante en muchas universidades: es ‘Economía Política’ cuya pregunta central debe ser la producción y distribución de la riqueza y el ingreso. Es una ciencia social que debe “superar su pasión infantil por las matemáticas y la especulación teórica que la han llevado a abandonar la investigación histórica y la colaboración con las demás ciencias sociales”. Por eso este libro debería ser lectura obligatoria para la formación de los economistas.

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