Carta abierta a Clara y Peñalosa

Junio 01, 2014 - 12:00 a.m. Por: Mauricio Cabrera Galvis

Estimados Clara y Enrique:Me tomo el atrevimiento de escribirles sin representar ningún grupo político ni candidato, como simple ciudadano, amigo, admirador de muchas de su realizaciones y partícipe de sus ideales de una Colombia más justa, educada y democrática.Sus partidos políticos, el Polo y los Verdes, han decidido dejar en libertad a sus electores para que voten con autonomía y a conciencia y, por lo tanto, no apoyar ni a Santos ni a Zuluaga en la segunda vuelta, ni hacer ningún tipo de alianza política.Entiendo y apoyo que como partidos no se quiera entrar en la Unidad Nacional ni hacer ninguna coalición sino mantenerse en la oposición por las grandes diferencias ideológicas y programáticas que existen con el actual gobierno. No solo es saludable para la democracia que siga la oposición, sino que se deben seguir agitando con fuerza y pasión las banderas de justicia, cambio social y anticorrupción que ustedes representan.Pero con todo respeto debo decirles que no entiendo ni comparto su posición personal de no definirse públicamente por alguno de los dos candidatos en contienda. No se trata de ordenar a la gente por quién debe votar, pero ustedes dos son importantes líderes políticos en Colombia y la gente espera que su líderes tengan posturas definidas y señalen un camino.Las declaraciones de sus partidos insinúan ese camino: el Polo dice que “aboga por la construcción de una paz estable y duradera” y los Verdes que “Consideramos esencial la continuación y culminación de las negociaciones en La Habana”. Sin embargo se quedan cortos y no se atreven a dar el paso de decir lo obvio, que con Zuribe esa paz no será posible y que por lo tanto se debe votar por Santos.Conozco sus críticas al gobierno Santos, a las tendencias neoliberales de su modelo económico o a la influencia de la politiquería y el clientelismo, y comparto muchas de ellas pero como dijo Mockus “vamos a votar por Santos sin traicionar nuestra conciencia”. Enrique, lo mismo opina tu directora programática Claudia López.Clara, a tus amigos del Moir habría que recordarles lo que les enseñaba Mao, que en la guerra y la política hay que diferenciar entre la contradicción principal y las contradicciones secundarias. Hoy la discusión no es quien tiene mejores propuestas de educación, salud o vivienda, o quién es más o menos neoliberal; la contradicción principal, lo que está en juego, es la Paz y el Estado Social de Derecho.La disyuntiva es evidente. Santos continuaría buscando una paz negociada para acabar el conflicto mientras que Zuribe no lo haría, a pasar de su aparente voltereta, porque su jefe no lo dejaría. Por eso los líderes de quienes más muertos han puesto en el conflicto como Aída Avella o Iván Cepeda van a votar por Santos.Como si esto fuera poco también nos enfrentamos a la vigencia del Estado de Derecho y las instituciones. Para decirlo con un ejemplo, en el gobierno de Santos la exdirectora del DAS volvería de Panamá para ser juzgada por las chuzadas a la Corte Suprema, mientras que en el gobierno de Zuribe volvería para ser Ministra de Interceptaciones.En 1955 el gran poeta Gabriel Celaya se levantó contra los poetas que querían ser neutrales en medio de la noche oscura del franquismo “Maldigo la poesía del que no toma partido, partido hasta mancharse”. Hoy habría que decir lo mismo del voto en blanco que solo sirve para debilitar a Santos y favorecer a Zuribe.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad