Apoyando a Chávez

Agosto 19, 2012 - 12:00 a.m. Por: Mauricio Cabrera Galvis

Parece una pelea de verduleras (y que me disculpen las verduleras por compararlas con personajes de esta laya). Chávez le dice que al caballero le faltaron cojones; Uribe le responde que es un cobarde y que sea varón. Podría ser un diálogo de esos “realities” de pornomiseria, que tienen tanta audiencia en nuestra tele, que solo produciría pena ajena si no estuviera relacionado con un hecho tan grave como la posible agresión militar a un país vecino.La pelea lleva años, aunque con muchos altibajos pasando de los desplantes a los abrazos y de vuelta a los insultos, ambivalencia que no es extraña dadas las grandes similitudes entre los dos dirigentes. De hecho Uribe y Chávez son dos caudillos con tendencias dictatoriales y mesiánicas que solo se diferencian en que uno es de derecha y el otro de izquierda.Lo que todo el mundo se pregunta es por qué Uribe decidió reactivar sus ataques a Chávez faltando solo unas pocas semanas para las elecciones presidenciales en Venezuela, sabiendo que esos ataques pueden generar, como en efecto lo han hecho, una reacción nacionalista hasta de la misma oposición venezolana, que solo favorece a Chávez y le va a ayudar a perpetuarse en el poder. ¿Por qué Uribe está apoyando la reelección de Chávez?Hay tres posibles repuestas a este interrogante. La primera tiene que ver con la política interna de Colombia. Para algunos analistas el objetivo de Uribe no es Chávez sino Santos, y por eso afirmó que Santos conocía de sus planes para un ataque militar a Venezuela. Así busca presionar al Presidente a pelear con Chávez, si estaba de acuerdo con ese ataque, o a mostrarse cómplice de Chávez y débil con la guerrilla si rechaza la intervención militar. En cualquier caso ganaría Uribe y se debilitaría Santos.Para otro grupo de analistas se trata de una estrategia de Uribe para desviar la atención del país de los crecientes escándalos de corrupción de su gobierno y de nexos con narcotraficantes y paramilitares de sus allegados más cercanos. La reactivación de la orden de captura contra Luis Carlos Restrepo, el juicio contra su ex embajador Jorge Visbal, o la extradición de la compañera de uno de sus hermanos, acusada de narcotráfico –para no citar sino algunos de los casos más recientes– pasan a un segundo plano y desaparecen de los titulares de las noticias antes el bochornoso espectáculo de los insultos entre dos políticos que despiertan amores y odios.La tercera hipótesis es que a Uribe le conviene la reelección de Chávez, así sea perjudicial para la democracia venezolana, e inclusive para la lucha contra la guerrilla en Colombia. Para mantenerse vigente Uribe necesita un enemigo a quién atacar; es bien conocido que el expresidente se crece frente a los contrincantes y que a mucha gente le encanta su talante frentero y peleador (“le doy en la cara marica”), que podría seguir demostrando si Chávez continúa en el poder.El apoyo de Uribe a la reelección de Chávez también se evidenció en su participación en actos de campaña con partidarios del candidato Capriles en la frontera. Este hecho fue denunciado por los chavistas como una ingerencia colombiana en la política interna de Venezuela y le quitó puntos en las encuestas a Capriles, lo cual de seguro fue previsto por Uribe.Cualquiera de las tres explicaciones de por qué Uribe está, en la práctica, ayudando a la reelección de Chávez, tiene consecuencias negativas para Colombia. En todos los casos se trata de un expresidente que antepone sus intereses personales a lo que él mismo llamaba, los “intereses superiores de la patria”.

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