20 billones de pesos

20 billones de pesos

Agosto 05, 2012 - 12:00 a.m. Por: Mauricio Cabrera Galvis

El lavado de activos por medio del cual narcotraficantes y otros delincuentes logran ocultar el origen ilícito de sus fortunas para que aparezcan legalizadas, ha alcanzado en Colombia magnitudes impresionantes. 20 billones de pesos es el monto que estiman los analistas ingresan cada año a la economía provenientes de actividades ilegales a pesar de los esfuerzos de las autoridades y el sector financiero para controlarlo.20 billones es una cifra con tantos ceros que es difícil dimensionarla. Son 11.000 millones de dólares o 20 millones de millones de pesos que equivalen al 3% de todo lo que se produce en Colombia en un año, o al 20% de los impuestos que recauda la DIAN; con esa plata el gobierno podría multiplicar por 8 el número de casas que va a regalar, o se acabaría el desempleo pues se podría pagar durante 12 meses el salario mínimo y sus prestaciones a los 2.5 millones de desempleados del país.Si algo sirve de consuelo, hay que recordar que el problema es mundial. Según el FMI el lavado de activos representó en el 2009 el 3.6% del PIB mundial, aunque hay que aclarar que esa cifra incluye además el “lavado” de dineros de origen lícito pero que se esconden para evadir impuestos. Para no citar, sino un caso reciente, uno de los más grandes bancos internacionales, el HSBC, fue acusado el mes pasado de lavar USD 7.000 millones a los carteles mexicanos de la droga.Esas enormes cantidades de dinero tienen que producir muchos efectos distorsionantes en la economía. Uno de los menos analizados y discutidos es el impacto de esos flujos de divisas sobre el precio del dólar; de hecho las autoridades cambiarias nunca han prestado atención al argumento que los ingresos de dineros del narcotráfico son una de las causas de la revaluación del peso, y toman medidas como si el mercado cambiario fuera un mercado transparente de competencia perfecta.Por supuesto, el impacto sobre la tasa de cambio depende de la forma como se haga el lavado de activos. En principio se puede decir que solo cuando se hace como un ingreso de dólares al mercado cambiario (en efectivo o como transferencias bancarias) se presiona la revaluación, pues el aumento de oferta de dólares hace caer el precio de la divisa.El ingreso de dólares en efectivo fue un mecanismo muy usado hasta el 2007 cuando el Banco de la República decidió cerrar la ventanilla siniestra por la que llegó a comprar hasta USD 3.000 millones en un año. Cerrado ese canal, los narcotraficantes han tenido que buscar otras alternativas para camuflar sus dineros: uno, son las exportaciones ficticias, como el incremento de exportaciones de oro que no corresponden a la producción real del país denunciado recientemente por el director de la Dian.Otro canal que ha crecido es el de la supuesta Inversión Extranjera Directa (IED) que llega de paraísos fiscales como Anguila, Bahamas, Bermudas, las Islas Vírgenes y Cayman, las Antillas Holandesas o Panamá. No parece ser casualidad que hasta el 2006 la inversión proveniente de estos países fuera de unos USD 600 millones anuales, que representaban 19% del total de la IED (diferente de petróleo), y que después de que el Banco de la República dejara de comprar dólares en efectivo, se hubiera casi triplicado llegando a ser el 50% del total de la IED.A pesar del esfuerzo de las autoridades policiales por controlar el lavado de activos, siguen entrando 20 billones de pesos a la economía. Corresponde a las autoridades económicas analizar el impacto de estos dineros sobre variables tan sensibles como la tasa de cambio, y tomar medidas adecuadas para mitigarlo.

VER COMENTARIOS
Columnistas