Música para el cambio

Música para el cambio

Agosto 21, 2017 - 11:50 p.m. Por: Mario Fernando Prado

Ejemplos de como la música influye en los seres humanos, los animales y hasta las plantas hay muchos. Uno de los mas visibles, reciente y cercano es el creado en Venezuela hace mas de 40 años por el maestro José Antonio Abreu, que inicio este sueño con 11 músicos en un garaje, hasta convertirlo en un modelo a seguir que cuenta hoy con 400 centros en todo el país y con mas de 700 mil músicos. El sistema, como se conoce mundialmente, se ha mantenido a pesar de todos los cambios que ha vivido el vecino país.

Abreu dice: “la música debe reconocerse como un agente de desarrollo social, pues es una gran herramienta para transmitir los más altos valores como son solidaridad, armonía y compasión mutua, ya que tiene la habilidad de unir a una comunidad entera y expresar sentimientos sublimes”.

Hace 4 años por coincidencia, o alineación de los astros como dicen algunos, una norteamericana Maureen Whiteman se enteró de la existencia de la Orquesta Infantil y Juvenil de Siloé, un proyecto creado y sostenido por la Fundación Sidoc. Maureen, una mujer genial y madre de Daniel Zlatkin, quien en ese momento se encontraba terminando sus estudios de música con énfasis en cello y composición en el prestigioso Bard Conservatory de Nueva York, se enamoraron del compromiso social de esta orquesta y decidieron venir junto con otros 5 compañeros durante 10 días a compartir su experiencia y sus conocimientos con los niños de Siloé.

El resultado fue increíble y verdaderamente emocionante, pues después de una semana de clases intensivas con los muchachos se percibió un cambio muy importante en el sonido de la orquesta y toda esta gratificante experiencia concluyó con un gran concierto en la sala Beethoven donde el público pudo disfrutar de una orquesta infantil y juvenil en formación.

Los alumnos de Bard han sido persistentes y han mantenido este proyecto vivo a pesar de las muchas dificultades, pero con mucha pasión, gran entusiasmo y una enorme dosis de generosidad, vuelve a Cali desde Nueva York un nuevo grupo de músicos a compartir sus conocimientos con los muchachos de la orquesta de Siloé.

Así las cosas, y para mostrar a los caleños los progresos alcanzados, se ha programado un encuentro musical bautizado como “Música para el cambio” con cuatro eventos, con entrada gratuita, para los cuales se ha contado con el apoyo del Instituto de Bellas Artes: El jueves 24 en la Sala Beethoven tendrá lugar el recital de los pianistas caleños Paula García del Valle y Agustín Henao, ambos estudiantes del Conservatorio Rimsky Korsakov de San Petesburgo.

El Sábado 26 a la 7:00 de la noche se realizará el recital de música de cámara de los alumnos de Bard en la Iglesia La Ascensión del barrio Tequendama y el concierto de la Orquesta de Siloé en asociación con los alumnos del Bard Conservatory en la Iglesia de Cristo Resucitado del barrio La Flora.

Y el domingo 27 como cierre de la programación tendremos el recital de canto lírico, con la mezzo-soprano María Consuelo Penfold de Casarella y el tenor Andrés Felipe Mejía, también en la Sala Beethoven.

La música es una gran oportunidad para estos muchachos, pues el talento es un don que si no se trabaja y se perfecciona no da frutos. La idea de este proyecto es mostrar como la dedicación y la perseverancia pueden cambiar vidas y qué mejor que hacerlo a través de la música.

Pero estas iniciativas solidarias, requieren de un público receptivo que entienda y apoye estos esfuerzos que enaltecen el espíritu. Esperamos pues que los caleños llenen estos escenarios y aplaudan, no sólo las interpretaciones musicales, sino la solidaridad de quienes generan estas alternativas de cambio para nuestra sociedad.

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