Y habrá francachela...

Junio 25, 2010 - 12:00 a.m. Por: María Elvira Bonilla

Como en Rin rin renacuajo, en fábula de Rafael Pombo, en la Gobernación del Valle parece que ¡habrá francachela y habrá comilona! En dosis mayores a las que hasta ahora se han despachado. Será sin duda, una comilona de contratos de prestación de servicios, de contratos de obras públicas, de contratos en el sector de la salud, de contratos en los almuerzos escolares y en la educación. Contratos y más contratos y los que vienen están empaquetados en el $1,2 billones de vigencias futuras. Solo han conseguido ejecutar $200.000 millones porque los bancos tienen las alarmas prendidas por la inseguridad jurídica de la figura de las vigencias y decidieron, previsivos, parar los desembolsos hasta que el Gobierno Nacional no despeje el horizonte. Chicharrón, de muchos, que le esperan al nuevo Ministro de Hacienda. El regreso del gobernador Abadía lo hará con bombos y platillos, más de los que han sonado en su apartamento de las Torres de Fenicia, donde sigue despachando. En el peor de los escenarios, en caso de que la tutela no le prospere en la sala disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, su Partido PIN habrá logrado su propósito: embolatar la elección del nuevo gobernador y garantizar que el periodo de Abadía lo concluya uno de los suyos, del Movimiento por un Valle Seguro, que para los efectos es lo mismo. Ya había advertido el año pasado el entonces presidente de la Corte Suprema Augusto Ibáñez, la utilización que podrían hacer del Consejo Superior de la Judicatura para tumbar decisiones judiciales a través de tutelas, como había ocurrido con la representante a la Cámara Sandra Arabella Velásquez, a quien la Corte Suprema había condenado a seis años de prisión por el uso indebido de un avión de la Fuerza Aérea. Las tutelas podrían convertirse a su vez en un boquete a los procesos que lleva la Corte Suprema en los casos de parapolíticos y para tumbar fallos judiciales que estén en firme. La congresista Arabella consiguió que la Sala Disciplinaria revocara el fallo de la Corte y emitiera en reemplazo otra sentencia que la dejaba en libertad. La misma Sala que tendrá en sus manos la decisión final de Abadía. La preside Ovidio Claros ex parlamentario, miembro de Colombia Democrática, el partido de Mario Uribe. Por ese mismo camino, el de las tutelas ante el Consejo Superior, una corte de origen eminentemente político, elegida por el Congreso, a partir de ternas presentadas por el Presidente, absolutamente controlada por la coalición de gobierno. El cuestionado ex parlamentario Cesar Pérez García, a su vez logró por esa vía anular una sanción disciplinaria de la Procuraduría, semejante a la del gobernador Abadía. La lista de los favorecidos por este perverso procedimiento es larga.El horizonte político del Valle del Cauca es sombrío, con un crecimiento electoral del PIN en las pasadas elecciones parlamentarias de un 200%, que los llevó a tener mayorías en 18 de los 42 municipios del Departamento. Está la tarea de controlar la sucesión de Abadía y con ello la perpetuación de unas prácticas de mal gobierno que acabarán de defraudar las arcas departamentales en beneficio de un puñado de particulares ‘bien remunerados’.

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