Una pesadilla que comienza

Diciembre 02, 2011 - 12:00 a.m. Por: María Elvira Bonilla

Por su comportamiento se puede anticipar lo que le espera al Valle del Cauca de ser confirmado el triunfo electoral de Héctor Fabio Useche. Éste recibió formalmente la credencial de gobernador la semana pasada pero sin embargo su elección, en la que superó a su contendor Homero Giraldo por 5.000 votos, está aún en entre dicho. El Consejo Nacional Electoral aceptó la reclamación interpuesta por Giraldo y ordenó el escrutinio de la totalidad de los votos, lo que implica el reconteo que en este momento adelanta la Registraduría. Un ejercicio que está bajo la lupa de una comisión internacional conformada por la ONU, de personas provenientes de Alemania, Francia, Japón, China Italia e Israel, entre otros países.Sin consideración de la situación, que a cualquiera tendría intranquilo y llevaría a actuar con prudencia, Useche dejó ver su talante. Llegó como Pedro por su casa a la gobernación, como un compinche ex compañero de lides de los funcionarios del departamento a prometer, desde antes de las elecciones el oro y el moro. El empalme con el equipo del gobernador saliente Francisco Lourido, se inció el miércoles y las personas que nombró como responsables son la fiel muestra de lo que va a ser su gobierno. Hojas de vidas sin trayectoria ni expertismo, sin peso profesional ni formación en las distintas áreas que lo único que tienen en común es la compinchería con el destituido gobernador Abadía y el condenado ex senador Juan Carlos Martínez. El contraste con el alcalde Rodrigo Guerrero quien, sin amiguismo alguno ni sectarismo partidista, escogió a profesionales sin importar origen político ni relación de amistad con nadie, para conformar los equipos de empalme. Está dedicado a buscar la mejor gente, con experiencia incluso en el orden nacional, para que retomen las riendas de la ciudad. Pero es más, quienes están metidos de lleno a analizar la realidad de Cali, como base para proyectar un plan de gobierno para la ciudad son profesionales con formación, experiencia y conocimiento de cada uno de los temas. Guerrero está planteando realmente un gobierno que convoque a todos los caleños a participar y dar lo mejor de sí con el propósito de devolverle a Cali el lugar que ha tenido en el espectro nacional. El grupo de empalme de Useche no pasa el examen.Pero mientras se daba luz verde y se iniciaba el empalme, las energías de Useche estaban en otra parte. En Bogotá, maquinando. En una de esas estériles pero efectivas pruebas de poder, que tanto gustan a quienes creen en los personalismos por encima de las reglas de juego y los esfuerzos colectivos, conseguía, -sin tener la credencial de gobernador en firme- ser nominado vicepresidente de la Federación de gobernadores de Colombia. Su mentor Juan Carlos Abadía era el presidente de esa Federación cuando fue destituido y Useche logró en ese mismo escenario, reafirmarse en un cargo directivo que no sirve para nada distinto a inflarse de vanidad. La elección habla muy mal de sus colegas si se tiene en cuenta que además de los cuestionamientos sobre los resultados electorales, Useche tiene sobre sus hombros el peso de una denuncia penal por malversación de fondos en sus tiempos de secretario de salud en la administración Abadía. La pesadilla de la gobernación del Valle apenas comienza.

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