Rumbo a La Habana

Rumbo a La Habana

Mayo 30, 2014 - 12:00 a.m. Por: María Elvira Bonilla

La llegada de Marta Lucía Ramírez con su acuerdo de 12 puntos en el que comprometió a Óscar Iván Zuluaga a continuar los diálogos de paz con las Farc, sumada a la entronización del nuevo slogan de campaña: la verdadera paz se escribe con ‘Z’, la z tricolor que recuerda al Zorro, y que se convirtió en el logo de identificación de Zuluaga, desdibujando la disyuntiva entre paz o guerra como eje de campaña, creándose un nuevo escenario electoral. Para Santos la paz ha sido su bandera, que ahora el Centro Democrático quiere compartir también modificando los prerrequisitos iniciales frente a la negociación de La Habana. Muy seguramente evaluaron también el escenario internacional favorable a un proceso de paz que está apoyado por el presidente Obama, las Naciones Unidas, la Unión Europea, los países latinoamericanos, y el acompañamiento comprometido de países aliados como Noruega y Chile que vuelve casi imposible dinamitar el camino recorrido por el gobierno Santos. Si bien pueden intentar dar un timonazo, romper los diálogos de paz después de dos años de avance no tendría ninguna presentación internacional.Lo cierto es que Zuluaga dejó de hablar de suspensión provisional y las nuevas condiciones producto del acuerdo con Marta Lucía Ramírez quien será su jefe de debate, planteadas por ella y su fórmula vicepresidencial Camilo Gómez quien como comisionado de paz de Andrés Pastrana lidió hasta el final con las Farc en el Caguán, son más realistas frente a los inamovibles de la guerrilla y no parecerían ser un obstáculo para la continuación de los diálogos, como si lo eran las del Zuluaga inicial.El documento que compromete a Zuluaga con el proceso de paz dice lo siguiente: “Hemos acordado que se continuará conversando con las Farc en La Habana, sin acuerdos a espaldas del país, con condiciones y plazos que garanticen avances tangibles, definitivos, verificables con acompañamiento internacional: en primer término, evaluaremos lo discutido en los 3 puntos que según los informes públicos han sido evacuados y daremos a conocer esta evaluación a la opinión pública; en el primer mes solicitaremos como muestras tangibles de paz para continuar con el proceso, las siguientes condiciones que atienden al clamor ciudadano: 1. Acabar de inmediato el reclutamiento de menores; 2. Acabar la colocación de minas antipersonales y entregar al gobierno los mapas de campos minados para iniciar el desminado de inmediato; 3. Acabar los atentados terroristas contra la población. 4. Terminar crímenes de guerra; 5. Suspender los atentados a la infraestructura; 6. El Gobierno acordará con las Farc un término de duración de las negociaciones; 7. Insistiremos en el cumplimiento del compromiso de las Farc del cese del secuestro y la extorsión y en la necesidad de que ese grupo cese las actividades relacionadas con el narcotráfico”.La buena noticia es que gane quien gane, el proceso de paz de La Habana seguirá adelante. Con ajustes que incluso el propio Santos también ha considerado hacer, pero sin interrupción. Una noticia que confirma que empieza a haber en el país una comprensión de la necesidad de ponerle fin al conflicto con una paz negociada construida sobre unas reformas sociales de fondo con las que el próximo Presidente, sea quien sea, se tiene que comprometer.

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