¿Qué quieren los caleños?

Octubre 12, 2012 - 12:00 a.m. Por: María Elvira Bonilla

Cali se prepara para tener el mejor sistema de transporte integrado de Colombia. La única ciudad que con toda la seriedad, y desde un comienzo involucró a los propietarios de buses, los grandes y los pequeños. Siempre se supo que la puesta en marcha del MÍO, con todas las de la Ley, implicaba chatarrizar centenares de buses para asegurar no duplicar el servicio y liberar las calles de busetas y buses decrépitos. Condición necesaria para organizar el tráfico de la ciudad. El secretario de Tránsito Municipal, Alberto Hadad decidió desde el primer día ejercer autoridad y poner en cintura el despelote de las calles de Cali, donde el espacio público -andenes, antejardines y parques- se había convertido en tierra de nadie, parqueadero permanente de todo tipo de automotor y cada quien hacia lo que se le daba gana. Impactaba ver Hadad patrullando personalmente la ciudad dando una muestra de autoridad a la que los caleños no están acostumbrados y poco les gusta. Luego, hace un par de meses, le puso el pecho a la presión de los pequeños propietarios de buses que se tomaron la ciudad a la brava para protestar por el precio acordado por la chatarrización de los buses y busetas. Hadad, con el respaldo total del alcalde Rodrigo Guerrero se ha mantenido firme, convencido de las bondades del sistema para la ciudad. Pero sus enemigos no son pequeños. El Polo Democrático está dispuesto a desgastarlo políticamente en el Concejo. La última citación de control político, a la que también estaba citada otra valiente funcionaria, la directora del MÍO, María del Pilar Rodríguez, venía con un embuchado: una encerrona con 300 buseteros dispuestos a todo. La concejala es pupila del senador del Polo Alexánder López, quien tiene una vieja y dura pelea casada con Hadad desde cuando éste fue gerente de Emcali durante la administración de Ricardo Cobo y López el presidente del sindicato desde donde se opuso a todas las iniciativas de salvamento de la empresas públicas, que terminaron quebradas. Cobo entonces, acobardado por las presiones de Alexánder López le quitó el apoyo a Hadad, quien terminó renunciando al cargo. Diez años regresa Alexánder con toda su batería a atravesarse a otra decisión clave para la ciudad.Pero este es un conflicto menor al lado de la amenaza de muerte que acaba de recibir el Secretario de Tránsito. Y no es en charla. El propio Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía -CTI- le advirtió en una comunicación por escrito que su vida corría peligro y que se fraguaba un atentado en su contra. Hadad aprovechó un chequeo médico para tomar una licencia de 15 días a la espera de que se despejen los posibles móviles y que las autoridades refuercen su esquema de seguridad. Sin embargo Hadad y el alcalde Rodrigo Guerrero se sienten solos en ésta y otras de las peleas que ha dado su administración, como la de haber logrado arrebatarle el manejo de los impuestos de la ciudad al consorcio Sicali. La ciudadanía no les ha dado el respaldo que necesitan medidas de fondo como éstas, e impaciente espera resultados milagrosos construidos con el espejismo mediático. Es la hora de ponerse serios y responder finalmente la pregunta principal: ¿Qué es que quieren los caleños?

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