Hola, soy German

Hola, soy German

Abril 29, 2016 - 12:00 a.m. Por: María Elvira Bonilla

En la conmemoración de los 400 años del nacimiento de Cervantes y Shakespeare que se celebraba en la Feria del Libro de Bogotá, los grandes de la literatura brillaron por su ausencia. La estrella fue Hola, soy German. Germán Garmendia, un chileno de 27 años, conocido por su elocuencia histriónica y gracejos en video en los que él es el único protagonista. Recrea temas cotidianos, bobadas de diario vivir, de esas que le pasan a todo el mundo y a través de imágenes ágiles con un estilo propio que el mismo graba arma pequeños videos que publica en YouTube. Un ingenio que le ha generado 27 millones de visitas y muchos, pero muchos dólares. Su presencia en la Filbo, invitado solo a firmar libros -los íconos no hablan- hizo colapsar el recinto de Corferias cuyo aforo alcanza los 50.000 visitantes. Cerraron las puertas dejando por fuera a los miles que querían escuchar a Fernando Vallejo, Alfredo Molano o el famoso holandés Cees Nooteboom. La rabia se hizo sentir en las afueras de la feria mientras en el interior centenares de enloquecidos fans que oscilaban entre los 14 y 25 años hacían fila para arrancarle una firma al personaje de carne y hueso vuelto ídolo en el internet y que ahora aparecía como autor del libro Chupaelperro. Vendió y autografió miles de libros sin descanso, lo que no consiguen los buenos escritores colombianos en años de trabajo.No se trata de rasgarse las vestiduras, ni lanzar diatribas contra los jóvenes contemporáneos, tan incomprensibles, sino de un llamado a pensar en estos tiempos de postmodernidad atropellada por el imperio de lo efímero. Lo fenómenos sociales simplemente expresan realidades más de fondo. Lo cierto es que para muchos fue una revelación empezar a escuchar hablar de youtubers en vez de escritores y descubrir que cuando las editoriales los convocan arrasan en las ferias del mundo con su narcisismo seductor que llena el vacío existencial de tantos adolescentes y jóvenes. Los mismos que desprecian la política; que no creen en las instituciones ni en la mayoría de los adultos que les aburren y tratan sin respeto, tal vez porque ciertamente no se lo merecen. Montados en la ola de lo efímero y de los placeres edonistas, van simplemente viviendo, evadiendo frustraciones y dificultades, sin planes de futuro en una sociedad que no los contiene y poco les ofrece, sin metas que ameriten esfuerzos. Poco se conmueven porque fundamentalmente no creen en nada. Ni en nadie. Y es explicable la decepción en un mundo envilecido y egoísta con una sociedad desventurada sin valores ni paradigmas éticos como éste en el que les ha tocado trasegar Hola soy German los divierten solitario como también otros youtubers como Sebastián Villalobos, Juan Pablo Jaramillo o Paisavlogs y logran sumergirlos regresarlos a esa atmosfera infantil ingenua e inofensiva de la que quisieran nunca haber salido. Resulta facilista e irrelevante tratarlos de imbéciles como sucedió con German por colapsar la Filbo o sacudirse la preocupación pensando en que son simples trucos del mercado. Pero no, algo más se mueve en esas arenas subterráneas de la emocionalidad que les ha permitido hacerse a ese gran rebaño de seguidores entusiastas, y así nos resulte enigmático e indescifrable, allí están mandando entre los jóvenes. ¡Que son muchos!Sigue en Twitter @elvira_bonilla

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