En los zapatos del otro

En los zapatos del otro

Agosto 26, 2011 - 12:00 a.m. Por: María Elvira Bonilla

He recibido distintas cartas con nuevas casos dolorosos que ilustran la difícil relación médico-paciente, que planteé en una columna. Publicaré algunas de ellas que aporten al debate. Por el momento he decidido ceder este espacio para publicar la comunicación que recibí de los médicos Álvaro Guerrero y Juan Manuel Herrera a quienes hice referencia en la citada columna. Lo hago no sólo por equilibrio informativo, sino porque encuentro enriquecedor y constructivo para descifrar la complejidad de cualquier problema, colocarse en los zapatos del otro y entender su posición. Esto me escribieron los dos especialistas. “Nos dirigimos a usted de una manera amable y profesional, a pesar de sentirnos agredidos por la publicación Médico Paciente del 12 de agosto del presente año. Consideramos que se trata de una opinión bastante ligera y desconsiderada, máxime tratándose de profesionales con conducta médica intachable. Entendemos que la mayoría de profesionales fuera del área de la salud desconocen el día a día al que nos vemos sometidos como médicos al tener que lidiar no sólo con la enfermedad, sino con emociones y desilusiones de los pacientes que si bien son humanas y forman parte del proceso de adaptación y aceptación de la enfermedad hacen de nuestro trabajo diario un espacio demandante y muchas veces hostil al que tenemos que hacer frente como moduladores de la situación con paciencia y profesionalismo, lo cual hemos aprendido durante años de entrega a nuestros pacientes. La invitamos por un minuto se imagine escuchando a varios pacientes que llegan con inconformidades diferentes, dado que los sentimientos desencadenados por una enfermedad crónica y debilitante como el cáncer son de ira, rabia, culpa, dolor, desesperación, y exigencia que lleva a cometer actos equivocados como en el caso del Señor Jorge Vallejo cuya queja es desconsiderada y altanera como lo consta en la Historia clínica sistematizada que le anexamos. Sin embargo, en la relación médico paciente también hay muchos de ellos que agradecen y reconocen los esfuerzos y lucha diaria contra las enfermedades que los agobian y aquejan brindando para ellos siempre una mejor calidad de vida y una luz de esperanza. Es por estas razones que esperamos que entienda por qué su apresurado escrito deja inconformes no sólo a quienes recibimos las críticas sino a miles de pacientes beneficiados de nuestro constante esfuerzo y entrega en esta lucha en la que estamos completamente comprometidos. Nuevamente insistimos en lo injusta de su columna, además porque se aprovecha de su poder informativo para atentar contra el buen nombre de profesionales que llevamos más de 20 años entregados al servicio de los pacientes sacrificando mucho tiempo de nuestra vida familiar. (...)Nos hubiera gustado que antes de escribir y juzgar el acto médico, atropellando el buen nombre de dos profesionales, se hubiera tomado la molestia de contactarnos con el fin de publicar un escrito con fin educativo y reflexivo que refleje la verdadera relación médico-paciente”.Mis respetos, y les doy la razón en más de una de sus reflexiones, que ojalá contribuyan a transformar, para bien, una compleja relación que tiene de por medio, nada menos que la vida de los seres humanos.

VER COMENTARIOS
Columnistas