Chao racismo

Mayo 16, 2014 - 12:00 a.m. Por: María Elvira Bonilla

La gran mayoría de los más de cinco millones de negros que hay en Colombia son pobres. Son humildes, silenciosos y resignados. Casi siempre desafiados por la adversidad. Tienen de alguna forma clavada en el alma la huella de la derrota. Y de la humillación, que los ha marcado históricamente. Pero esto está cambiando. Empiezan a hacerse oír voces excepcionales de negros dispuestos a hacerse respetar no solo a sí mismos, como personas, sino a toda su gente, a los afrodescendientes como lo llaman.Voces valientes y altivas como la de Ray Charrupi. Abogado caleño hijo de Pascual Charrupi, uno de los primeros activistas del tema afro en Colombia y sobrino de Néstor Raúl Charrupi, el primer magistrado negro que ha habido en Colombia, fue el hombre que logró darle vida al nuevo Estatuto antidiscriminación y que además no está dispuesta a que se quede como letra muerta en el papel. Chapurri está obsesionado en que el lema de su organización ¡Chao racismo! sea un realidad en el país y que ningún negro vuelva a tolerar un atropello. Fue Ray quien le llamó la atención al candidato presidencial Enrique Peñalosa cuando afirmó que en Estados Unidos había trabajado como un negro, metida de patas que lo forzó a pedir disculpas públicas. Y fue también quien armó el escándalo por aquella ofensiva fotografía que publicó la revista Hola en la que aparecía en una fastuosa casa de Cali, dos negras empleadas del servicio de delantal almidonado y bandejas de plata, enmarcando como si se tratara de un cuadro, el sofá en que unas vistosas señoras posaban para la revista española. Fue Ray quien denunció al diputado de Antioquia que afirmó a voz en cuello en la Asamblea de Antioquia que “la plata que uno le mete al Chocó es como meterle perfume a un bollo”, expresión que le costó una grave sanción disciplinaria y política.Estuvo a la cabeza de la organización de la Cumbre Mundial de Mandatarios Afrodescendientes a la que asistió Jesse Jackson y que, según Ray, la empresa privada no apoyó porque era una reunión de negros. Ahora lidera el primer Congreso de Mercadeo y Publicidad Incluyente que se realizará al fin del mes en Cartagena en el que busca combatir prejuicios y estereotipos negativos tanto de tipo racial, como hacia la comunidad Lgtbi, la mujer y la diversidad funcional. Buscan sin duda, combatir estereotipos excluyentes que resultan racistas, indignantes o discriminatorios que circulan en los medios de comunicación y en el mercado y la responsabilidad que tiene la publicidad al vender una imagen que puede ser tan dignificante como humillante. Ray permanece vigilante, siempre dispuesto a enfrentar y denunciar cualquier práctica racista y discriminatoria que son socialmente aceptadas y reproducidas casi que inconscientemente. Basta ver el repertorio de chistes cargados de ofensas contra los negros que se repiten hasta la saciedad y que según Charrupi no hacen otra cosa que negar la realidad. La realidad de una Colombia que “hemos construido este país a lomo de mula y somos insignificantes”, en un país racista, como el que más.

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