‘Cueros’ y ‘egos’

‘Cueros’ y ‘egos’

Marzo 27, 2013 - 12:00 a.m. Por: María Alejandra Villamizar

Los asuntos que la Justicia y la política no han resuelto históricamente aparecen con el paso de los gobiernos para abrir viejas heridas. Y dos cosas quedan en evidencia. Que aún es largo el trecho para encontrar el consenso nacional que se quiere construir y que en centro de las discordias está el poder corruptor del narcotráfico.La reciente pelea del expresidente Andrés Pastrana con el presidente Juan Manuel Santos es la prueba. Lo que empezó con un episodio de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores y el fallo de La Haya, va en la reaparición de Pablo Escobar y el Cartel de Cali. Y serán protagonistas los Pepes y las Farc. A modo de contexto, esta es una aproximación a los enredos que hoy afectan la gobernabilidad y la paz política del país.Empecemos por Pastrana. A la gente se le olvida que carga el dolor de la derrota en las elecciones de 1994 ante un Ernesto Samper en cuya campaña se metieron seis millones de dólares del Cartel de Cali, por lo tanto los protagonistas de ese episodio que aparecen en la función pública lo indignan. Esto, sumado al desprestigio del proceso de paz del Caguán, hacen del expresidente un ‘sparring’ perfecto para que todos le den palo sin consecuencias políticas. Una de sus quejas con Santos es que no le haya consultado nada sobre La Habana, a él que tuvo 4 años de experiencia en esa materia.Pastrana pasó de reclamarle a Santos que lo calificara como “mentiroso” a criticarlo por nombrar a Mónica de Greiff en la Cámara de Comercio de Bogotá, “Ella era la gerente de la campaña que recibió la plata del cartel de Cali, entonces como no me voy a molestar”. Aseguró. Estando en esas, apareció en escena el ministro del Interior, Fernando Carrillo, que fue calificado como el “camarero” de Escobar, en referencia a los hechos de la cárcel de La Catedral, cuando Carrillo era ministro de Justicia de Gaviria. Ahora, Ernesto Samper y Gaviria. Samper. Estuvo molesto al inicio del gobierno Santos porque no se le consultaba en el tema de la paz. La molestia se intensificó cuando el gobierno nombró como jefe de la delegación en La Habana a Humberto De la Calle; el exvicepresidente de Samper que renunció en pleno proceso 8.000 es desde entonces su enemigo. En la Casa de Nariño encontraron dos caminos interesantes para ‘calmar’ al expresidente. Que Santos le informara personalmente el nombramiento de Miguel Samper como viceministro de Justicia. Y abrir un canal de interlocución para los asuntos que se le ocurran a Samper, como apoyar un libro a favor del debate sobre la legalización de la droga.César Gaviria. Hoy es personaje clave en la movida. El presidente Santos atiende su consejo y varios de los simpatizantes del llamado Gavirismo hacen parte del gobierno. Lo acerca más a Santos que en su momento dio la pelea contra el expresidente Uribe quien hace años puso el dedo acusador sobre su cabeza ante sus críticas al proceso de los paramilitares y menciones de su cercanías con el cartel de Medellín. Uribe le dijo entonces a Gaviria que no se olvidara de la alianza que en su gobierno hizo una parte de las Fuerzas Armadas con el cartel de Cali para crear los ‘Pepes’, un escuadrón dedicado a atacar ilegalmente a Pablo Escobar.Y claro, Uribe. Punta de lanza de la oposición a Santos deja pasar este episodio para que sea su exvicepresidente Francisco Santos, quien feliz de encontrar en Pastrana un aliado, recuerda su condición de secuestrado por Escobar para hacerse el solidario y estar en contra del ministro Carillo.Mientras tanto las Farc observan y repiten la más simple y efectiva estrategia de negociación que ‘Manuel Marulanda’ argumentó como la dificultad de negociar con el Estado: ver desde la orilla cómo se despedazan los lobos.

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