Viva Almagro

Junio 01, 2016 - 12:00 a.m. Por: Marcos Peckel

Retumba hace semanas como solitaria voz en el desierto americano aquel que abandonó al bravo pueblo a su suerte hace tiempo, pero cada vez se oye más y quizás logre despertar a aquellos que callaban esperando que alguien hablara primero. Luis Almagro, canciller del expresidente uruguayo Pepe Mujica, alias “Maduro está loco como una cabra”, actual secretario general de la OEA, lleva semanas denunciado los atropellos a la democracia por parte del mandatario venezolano, buscando el apoyo continental para aplicar la Carta Democrática Interamericana al cada día más autoritario y arbitrario régimen de Caracas.Un síntoma de que Almagro está teniendo éxito son los cada vez más virulentos y destemplados ataques de los que es objeto por parte de la canciller Delsy Rodríguez, de otros áulicos del chavismo y del mismo Nicolás Maduro quienes lo tildan de “agente de la CIA”, “traidor” y amenazándolo de diversas formas incluso de buscar su destitución. La fuerte postura de Almagro frente a la catástrofe venezolana le está dando a la OEA el brillo que hacía rato había perdido, precisamente desde que Chávez y Lula buscaron neutralizar al organismo regional, inventándose el embeleco de Unasur que agonizando espera que le apliquen los santos óleos para sacarlo de su paquidérmica miseria.En uso de sus atribuciones como Secretario General, al invocar la Carta Democrática Interamericana contra Maduro, Almagro pone al continente entero contra la pared; o defienden los principios elementales de la democracia exigiéndole a Venezuela cumplir su propia constitución, acatar las leyes emanadas de la Asamblea Nacional, liberar a los presos políticos y convocar al referendo revocatorio en caso que las firmas necesarias sean obtenidas o suspender a Caracas de la OEA. Para que se aplique la Carta se necesitan inicialmente 18 votos favorables a la medida -los que Colombia no logró cuando Maduro cerró la frontera expulsando centenares de humildes compatriotas- y para una suspensión definitiva del organismo se requieren 24 votos.Difícil predecir si la medida será finalmente aplicada pues los países de nuestra América han sido reticentes a intervenir en la crisis venezolana ya no tanto como en el pasado por temor al “gordo del patio”, sino por el precedente que permitiría que en un futuro se haga lo mismo con otros gobiernos. La única vez que se usó el mecanismo contra Honduras tras el golpe militar en 2009, era muy claro el panorama, lo que no ocurre con esta Venezuela que además cuenta con el apoyo de los países del Alba y algunas islitas del Caribe que reciben petróleo subsidiado, cada vez menos, de Pdvsa.Para alquilar balcón el desarrollo de una posible votación sobre la aplicación de la Carta Democrática para ver de qué manera votan los grandes países del continente: Canadá, Estados Unidos, México, Argentina, Brasil, Chile y Colombia entre otros y cómo justificarían un voto negativo ante la aplanadora ‘madurista’ que arrasa con la poca democracia que aún queda en Venezuela, cuya última medida en respuesta a la acción de Almagro, ha sido solicitar se condene por “traición al patria” a las directivas de la Asamblea Nacional.Los venezolanos que padecen cada día más la crisis económica, social, política, energética, sanitaria y el colapso de la sociedad esperan, sin fundamento alguno quizás, una solidaridad continental que no se ha manifestado y que no llega. En ese oscuro túnel brilla Almagro y quedará por ver si esa luz llega a la agobiada Patria de Bolívar o se apaga en la hoguera de la política regional.Sigue en Twitter @marcospeckel

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