Terrorismo Islámico

Marzo 23, 2016 - 12:00 a.m. Por: Marcos Peckel

Los atentados terroristas contra el aeropuerto y el metro de Bruselas no son más que crónica de atentados anunciados tal como lo habían advertido las mismas autoridades belgas tras la captura de Salah Abdeslam, el presunto cerebro de los atentados de París de noviembre pasado. Bélgica tiene una larga historia de nativos y residentes del país involucrados desde antes de las Torres Gemelas con organizaciones yihadistas alrededor del planeta. Se estima en medio millar los belgas, hombre y mujeres, que se han unido a las filas del Estado Islámico en Siria, la mayor cifra per-cápita entre los países occidentales.En la segunda década del Siglo XXI no se puede tapar el sol con las manos. El terrorismo tiene nombre propio, más del 95% de los atentados terroristas en el mundo han sido cometidos por organizaciones identificadas con la ideología y praxis del Islam radical, entre las cuales sobresalen: Isis, Al Qaeda, Al Nussra, Boko Haram, Al Shabab, Hamás, Yihad Islámica, Abu Sayaf y Hezbollah. Basta solo con revisar la lista publicada en 2015 por los Emiratos Árabes Unidos que incluye 82 organizaciones terroristas entre las cuales 81 se identifican con el Islam radical.¿Cuáles son los fundamentos de esta ideología que ha sembrado destrucción y muerte por doquier? Un sentimiento de desesperanza descendió sobre el mundo musulmán tras la Primera Guerra Mundial con la caída del imperio otomano y el final del Califato decretado por el padre de la Turquía moderna Mustafa Kemal Ataturk, la división del mundo árabe en Estados Nación, un concepto ajeno a su modelo social y económico y el avance incontenible de la cultura occidental al interior de las sociedades musulmanas.El más importante quizás de los ideólogos del Islam Radical ha sido el egipcio Sayid Qutb, padre de la yihad moderna, aquella que predica la guerra contra los infieles, especialmente contra los regímenes árabes “vendidos” a occidente. Qutb quien estudió en Estados Unidos y escribió la mayoría de sus obras en la cárcel antes de ser enviado a la horca por Nasser, redefinió el concepto de Yihad, que originalmente quiere decir “esforzarse”. Para Qutb la sociedad actual había caído en “Yahilia”, el mundo imperfecto de antes del advenimiento del Islam por lo que se hace imperioso instaurar la Sharia -ley islámica- a través de la guerra santa. El ‘salafismo’ con el que se identifican las organizaciones radicales islámicas significa volver al pasado virtuoso -Salaf- de los primeros califas. El Islam radical tiene una concepción del mundo dividido entre Dar-al Islam (casa del Islam) y Dar-al Harb (casa de la guerra) y el permanente conflicto entre ambos.El gran fracaso de muchos de los países árabes en construir sociedades democráticas, incluyentes y tolerantes, que han despojado a su población de esperanza, ha sido caldo de cultivo para el Islam radical. El colapso de los Estados en Siria, Iraq, Libia y Yemen ha dado paso al fortalecimiento del Estado Islámico a la vez que la fragilidad del Estado en Líbano ha hecho de la organización terrorista shiita, Hezbollah el verdadero poder en ese país.El accionar de Imanes -predicadores- radicales en mezquitas, medios y redes sociales ha contribuido de manera significativa al adoctrinamiento de jóvenes y su vinculación con organizaciones terroristas.La guerra contra el terrorismo se gana hasta el siguiente atentado y siempre habrá un siguiente atentado. Los terroristas golpean donde esperan obtener el mayor rédito propagandístico y donde pueden hacerlo. Para combatirlo es imperioso conocer sus motivaciones, sus fuentes de reclutamiento y su ideología. Y llamarlo por su nombre.

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