Macondo Global

Macondo Global

Abril 23, 2014 - 12:00 a.m. Por: Marcos Peckel

Abundan en el planeta Tierra hechos que demuestran que Macondo, más allá de un polvoriento pueblo en la región Caribe colombiana, representa al mundo entero, un universo lleno de Macondos donde la realidad llámese mágica, trágica, cómica o absurda, supera con creces la ficción.A nadie se le habría podido ocurrir que unos viajeros en primera clase armados con cortapapeles estrellarían modernas aeronaves comerciales repletas de pasajeros contra las más emblemáticas torres en el corazón de la Gran Potencia. O que unos empobrecidos habitantes de un país en una esquina de África, armados de AK47 y botes de caucho, revivirían la piratería, siglos después que el último pirata europeo surcara los mares saqueando el oro de los galeones ibéricos.O que un movimiento telúrico generaría gigantescas olas que acabarían con la vida de unas trescientas mil personas en una docena de países regados por el Océano Índigo.O que unos irresponsables gobernantes gastando mucho más de lo que tenían desencadenarían una hecatombe financiera que casi hunde a la economía mundial, una tragedia griega, 2000 años después que Sófocles y Eurípides dieran origen al afamado género literario.O que un humilde vendedor de frutas en un olvidado caserío en el norte de África se inmolara frente a una estación de policía, dando origen a un cataclismo social que ha afectado una amplia zona geográfica, que dio al traste con longevas dictaduras y que al sol de hoy no se sabe si el resultado ha sido bueno o malo. O que dos milenarias culturas asiáticas, potencias militares, comerciales, culturales y económicas, estuvieran disputando a muerte unos inocuos islotes en la mitad del océano Pacífico, poniendo en peligro la paz mundial. O que casi un millón de personas fueran asesinadas a machetazos en el lapso de tres meses, incitados los asesinos por un locutor de radio, ante los indiferentes ojos de unos Cascos Azules europeos.O que un teclado y una pantalla cada vez más pequeños reemplazarían la forma de interacción social personal que por siglos prevaleció en nuestro planeta.O que en el país de mayor potencial en nuestro continente, el de los mayores estándares de educación y cultura, cuna de grandes futbolistas y de un Papa, naciera a mediados del siglo pasado un engendro político, nebuloso, que no es de izquierda, ni de derecha, ni de centro, el Peronismo, que por décadas ha postrado a esa nación.O que existe una minúscula isla en el Pacífico sur cuya principal fuente de ingresos es la venta al mejor postor, de su voto en Naciones Unidas. O que unos personajes que se hacen llamar ‘el Señor de los Cielos’, ‘los Caballeros Templarios’, ‘la Reina del Pacífico’, ‘La Familia’ y otros de la misma estirpe, bañaran en sangre a una gran nación, castigada o bendecida por su larga frontera con el Imperio.O que existe un país que se llama Liechtenstein.O que en la segunda década en Siglo XXI una moderna aeronave con 270 pasajeros desapareciera del horizonte dejando como único rastro unos supuestos ‘pings’ provenientes del fondo del mar.O que en un importante puerto en el Pacífico existen ‘casas de pique’.Y así a lo largo y ancho de la geografía e historia de nuestro planeta existen los Macondos, magistralmente retratados por un Nobel con una formidable imaginación, cuya única inspiración fue su pueblo natal.

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