Los califatos

Los califatos

Agosto 27, 2014 - 12:00 a.m. Por: Marcos Peckel

Dos califatos han sido declarados en los últimos meses por organizaciones que han aparecido profusamente en los medios, no precisamente por sus obras en beneficio de los musulmanes que aducen representar, sino por las atrocidades que han cometido y su impresionante capacidad militar que los ha llevado a vencer a ejércitos regulares fuertemente armados. El califato en Iraq y Siria, declarado por Isis –Estado islámico de Iraq y Siria- y el califato de Boko Haram al norte de Nigeria. El califato es el modelo islámico sunita del Estado-Nación, la estructura jurídica que establece la convivencia social y en el cual la religión cumple un rol central, originado en el hecho que el Corán más allá de un libro de fe, incluye una amplia legislación –La Sharia- que organiza una sociedad alrededor de una leyes, unos valores, unos principios y una identidad.La institución del califato nació hace unos mil 400 años a la muerte de Mahoma. Los primeros califatos se establecen en Damasco y Bagdad, los cuales llegaron a incluir extensos territorios desde el norte de África hasta la India. Durante la edad de oro de los califatos entre los siglos VII y XI, se lograron grandes avances para la humanidad en la ciencia, arquitectura, filosofía, matemáticas y astronomía. La evocación de ese esplendoroso pasado es el motivante de grupos yihadistas para reconstruir el califato, institución finalmente abolida en 1924 por Mustafa Kemal, al proclamar la República turca sobre la ruinas del Imperio Otomano, último gran califato.El ascenso de Isis en Iraq es consecuencia directa de la catástrofe estratégica que dejó la invasión de Estados Unidos a ese país, demostrando una vez más que es mucho más fácil entrar a una guerra que salir, que la victoria se mide en el terreno político más que en el militar y que en el Medio Oriente construir un Estado sobre las ruinas de otro es el camino directo al infierno. En Siria la guerra civil que ha causado el colapso del Estado y la pérdida de control territorial por parte del gobierno central, sumado a la parálisis de la comunidad internacional, han facilitado la consolidación de Isis en el norte del país, eclipsando a otras fuerzas opositoras. Isis cuenta con miles de combatientes, muchos voluntarios de los confines del Planeta, al estilo de las brigadas internacionales que lucharon al lado de la república española. Fusionando sus territorios en Siria e Iraq, miles de kilómetros cuadrados, y borrando de facto la frontera entre los dos países, Abu Bakar Al Bagdadi se autoproclamó califa, asumiendo el nombre de Ibrahim. Con la decapitación del periodista norteamericano James Foley, el Califa desafía a Occidente comenzando quizás esa guerra épica que hace parte esencial de su narrativa. Por otra parte en África Occidental existió el califato de Sokoto, uno de los más importantes imperios en el continente negro durante el Siglo XIX el cual fue destruido finalmente por los británicos y su territorio repartido entre varios de los Estados inventados por los europeos. Boko Haram, la organización islamista que ha asesinado a miles de cristianos, destruido iglesias, escuelas y comunidades y que secuestró a las casi 300 niñas olvidadas ya por el mundo, tiene como objetivo reconstruir esa era de esplendor aniquilada por la espada de Occidente. La declaración del nuevo califato por parte del líder de Boko Haram tuvo como trasfondo el ajusticiamiento de prisioneros con tiros de gracia.Dos nuevos califatos y seguro habrá más.

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