Liderazgo entre las naciones

Abril 25, 2012 - 12:00 a.m. Por: Marcos Peckel

A raíz de la VI Cumbre se puso de moda hablar del liderazgo de los países. Que Colombia es nuevo líder regional, que lo es Brasil, que Estados Unidos ya es menos. Cabe entonces preguntarse en pleno Siglo XXI qué es eso del liderazgo de las naciones, cómo se manifiesta, qué lo caracteriza, qué hace que algunas sean líderes y quizás lo mas importante, ¿para qué sirve ese supuesto liderazgo.‘Leviatán’, la magistral obra de Tomas Hobbes, escrita hace 400 años ya trataba el tema de manera descarnada. Primero está el liderazgo institucional que confiere el ser miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, los cinco países vencedores en la Segunda Guerra Mundial. Ahí están y ahí se quedan. Mínimas, por no decir nulas, las posibilidades de que sea reformado para reflejar la actual realidad internacional. Países como India, Brasil, Alemania, Japón, Corea y Suráfrica quedan por ahora con los crespos hechos.Una de las mediciones para calibrar el liderazgo de los países es el ‘Índice de poder de las naciones’, un promedio ponderado de cinco variables: economía, poder militar, diplomacia, progreso tecnológico y reputación. En la medición de 2011, Estados Unidos encabeza todos los componentes, menos reputación y sigue siendo la más poderosa Nación del planeta, seguida de China, Francia, Inglaterra, Alemania, Japón y Rusia.Colombia aparece en un sorpresivo trigésimo octavo lugar y tercero en América Latina detrás de México y Brasil, por delante de Chile y Argentina. Donde mejor le va a Colombia es en el indicador económico que mide PIB, cuenta corriente, finanzas públicas y corporaciones multinacionales, ocupando el puesto 35. Donde peor le va es en el índice diplomático donde ocupa el lugar 65. Seguramente los autores descubrieron a los Visbal y los Arana que han hecho parte de nuestra excelsa fauna diplomática.Una pregunta que surge es, ¿qué tanto influye el presidente de turno de un país en el liderazgo del mismo, cuando las variables anteriores no han sufrido mayores modificaciones? ¿Fue Brasil más líder con Lula de lo que lo es con Dilma? En ocasiones se confunde el liderazgo de una nación con la visibilidad mediática de su líder. La política exterior de Lula padeció sonoros fracasos por el afán de protagonismo del otrora obrero metalúrgico, pero se percibía mayor liderazgo entonces que ahora.Otra forma más práctica de medir este liderazgo es segmentándolo en campos donde las mediciones son evidentes: energético, científico, cultural, deportivo, industrial, espacial y social. Liderazgo es también la capacidad de forjar alianzas con otros países para defender ideologías o intereses comunes. En este caso es indiscutible el liderazgo que hasta su enfermedad ejercía Venezuela de la mano de Chávez y sus petrodólares con el Alba.Liderazgo, coercitivo en este caso, el que ejerce Alemania en la Unión Europea, forzando a gobiernos en crisis a implementar determinadas políticas fiscales, sopena de ser expulsados de la zona euro. El G20 que desde la crisis del 2008 se ha erigido en el más influyente foro global, agrupa a las supuestamente más poderosas naciones del planeta, las antiguas potencias del G7 y las emergentes y sus decisiones tienen trascendencia global.Finalmente la pregunta del maestro Echandía: ¿El poder para qué? Las naciones que lo han ejercido lo saben. Algunas para prosperidad de sus pueblos, otras para supervivencia de sus regímenes, otras para favorecer intereses particulares. La simple búsqueda eterna del poder según Hobbes.

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