La ONU cumple 70

La ONU cumple 70

Septiembre 09, 2015 - 12:00 a.m. Por: Marcos Peckel

El 24 de octubre de 1945 nacía en San Francisco la Organización de Naciones Unidas sobre las ruinas de Europa y de su predecesora, la Sociedad de Naciones. Son muchos los logros en sus 70 años: erradicación de enfermedades, programas masivos de vacunación, asistencia alimentaria a millones, mejoras en salud infantil, lucha contra el analfabetismo, apoyo en desastres naturales. Éxito significativo en la agenda social del organismo lo constituye el casi absoluto cumplimiento de las de las metas de desarrollo del milenio -MDM- lanzadas en 2000 que concluyen el presente año logrando una sustancial disminución de la pobreza, acceso a agua potable para millones, educación escolar primaria universal, reducción en la mortandad infantil y combate al Sida y otras enfermedades contagiosas a través de la OMS, quizás la más exitosa agencia de la ONU.Pasando la página de las MDM, Naciones Unidas lanza este año su siguiente gran proyecto global bautizado ‘Desarrollo sostenible’ cuyas metas son reducir la inequidad, eliminar la pobreza extrema que afecta a unas mil millones de personas, promover el empoderamiento de mujeres y niñas y asegurar la sostenibilidad ambiental.Esta septuagenaria organización es hoy en día una gigantesca burocracia con múltiples agencias, unas más efectivas que otras, que se ocupan de todos los temas que afectan a los seres vivos de este planeta comenzando por “preservar la paz mundial” y los derechos humanos. El presupuesto anual de la ONU asciende a unos 40 mil millones de dólares recaudados de los aportes de los 193 estados miembro y contribuciones de ONG. El organismo encabezado por la Secretaría General emplea una 50 mil personas y se ha convertido en un pesado nido de clientelismo, pago de favores, duplicación de cargos y nombramientos más que por mérito por nacionalidad. Como lo dijo el sueco Dan Hammarskjold tercer secretario general: “Las Naciones Unidas no fueron creadas para conducir a la humanidad al cielo sino para salvarla del infierno”. Aunque desde la fundación de la ONU a muchos les ha tocado vivir el infierno, la mayoría se ha salvado. Sin embargo es en su misión primaria de “preservar la paz mundial”, donde los fracaso han sido más visibles y más costosos, a pesar que según datos oficiales la ONU ha negociado 170 acuerdos de paz y ha desplegado cientos de miles de Cascos Azules a los largo y ancho del planeta. Los mismos que en los infaustos episodios de Ruanda y Srebrenica fungieron como simples espectadores ante las peores masacres cometidas en el mundo desde la Segunda Guerra. Los cascos azules lejos de ser una fuerza profesional se han convertido en varios casos en un ineficiente refugio de soldados de empobrecidos países, acusados en algunos casos de crímenes y violaciones. El sistema de seguridad mundial cimentado en la ONU hizo agua definitivamente frente a la guerra en Siria cuando su cuerpo más importante, el Consejo de Seguridad, prisionero de los vetos, no pudo determinar una línea de acción de cara a la barbarie y al genocidio que aún lleva a cabo el presidente de un Estado miembro. Así el Consejo de seguridad le daba un entierro de tercera a la Responsabilidad de Proteger. La reforma al Consejo de Seguridad, creado en 1945 que ya no refleja la actual realidad geopolítica y balance de fuerzas es una de las asignaturas pendientes aunque muy difícil que ocurra y más difícil aún, asegurar que el nuevo sea mejor que el que hay actualmente.

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