Islas de la discordia

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En varias partes del planeta están siendo reclamadas islas, islotes, cayos...

Islas de la discordia

Septiembre 12, 2012 - 12:00 a.m. Por: Marcos Peckel

En varias partes del planeta están siendo reclamadas islas, islotes, cayos y promontorios por países en disputas que en los últimos años se han exacerbado por la presencia en el mar de petróleo y gas, las necesidades energéticas de las naciones y el avance en técnicas de exploración en aguas profundas. En nuestra América, adicional a las disputas de alto perfil por las islas Malvinas –Falklands para los ingleses- y San Andrés, existen otras contiendas por pequeñas islas, Calero entre Nicaragua y Costa Rica, Suárez entre Brasil y Bolivia, Conejo entre Honduras y El Salvador y Rincón de Artigas entre Brasil y Uruguay. Pero donde recientemente más se han agitado los conflictos por islas y sus aguas territoriales es en el Pacífico, específicamente en el mar de la China, donde islas están siendo reivindicadas por los países de la región, acrecentando la tensión por el ascenso de China y otras potencias medias que buscan establecerse como jugadores importantes en la zona. La heridas que dejó la Segunda Guerra Mundial, especialmente las atrocidades cometidas por los japonenses en China, Corea y Filipinas no han sanado y cada vez que sale a flote una diputa aflora el patriotismo expresado más como anti. Hace unas semanas militantes japonenses llegaron a las deshabitas islas Senkaku, disputadas con China –que las llama Diaoyutai–, izaron banderas japonesas y carteles con arengas patrióticas. Esto produjo manifestaciones antijaponesas en varias ciudades de China y que la embajada nipona en Beijing tuviera que ser acordonada y protegida por militares. Igualmente la reciente visita del Presidente de Corea a las disputadas islas Docko – lamadas Takeshima– por Japón ocasionó el llamado a consultas del embajador nipón en Seúl. Para los coreanos cuyo país había sido invadido y anexado por los japoneses en 1910 y que sufrieron lo indescriptible en la Segunda Guerra cuando miles de sus mujeres fueron violadas por el Ejército imperial y millones de coreanos fueron obligados a trabajar casi como esclavos en Japón, cualquier incidente por mínimo que sea despierta fuertes sentimientos antijaponeses. En el sur del mar del China también se removieron los enfrentamientos sobre las islas Spratlys entre Vietnam y China, que las llama Xisha. En julio, Beijing envió tropas a las islas, estableció una guarnición y las colocó bajo administración china, enviando un claro mensaje de que usará su poderío militar y económico para establecer su supremacía sobre islas que para ellos están en sus aguas territoriales. Vietnam había invitado a las petroleras americanas Chevron y Exxon a explorar aguas cercanas a las islas, pero China advirtió que no permitirá hacerlo a empresas que no sean de su país.En otra esquina de estos turbulentos mares, China, flexionando cada vez más su músculo militar, envió navíos a proteger embarcaciones que pescaban en aguas reclamadas por Filipinas. Estados Unidos, el patrón del Pacífico desde la guerra ha sido sorprendido por la virulencia de los enfrentamientos que podrían escalar a sanciones económicas o acciones militares pues ningún gobierno de la región puede ceder un milímetro de estas mini islas y las riquezas que las aguas a su alrededor ofrecen. Ninguna de las disputas en el Pacífico está en la Corte Internacional de Justicia, donde un panel de jueces en estos momentos decide además de ricos bancos de pescado. El futuro del archipiélago de San Andrés, en lo referente a sus cayos y delimitación marítima. A cruzar los dedos.

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