Günter Grass contra Israel

Abril 11, 2012 - 12:00 a.m. Por: Marcos Peckel

Una feroz polémica, impregnada de descalificaciones, epítetos e incriminaciones, se ha desatado a raíz del poema, ‘Lo que se debe decir publicado por el premio Nobel alemán, autor de ‘El Tambor de Hojalata’, el octogenario Günter Grass, en el cual acusa a Israel de ser una “amenaza para la paz mundial” y condena la venta de armamento por parte de su gobierno al Estado Judío.Grass, quien en 2006 confesó haber hecho parte de las Waffen SS durante la Segunda Guerra Mundial, unidad acusada de haber cometido atrocidades y crímenes de guerra, había sido hasta entonces uno de los estandartes de la conciencia alemana respecto al pasado nazi.Las relaciones entre Israel y Alemania han estado marcadas por la sombra del Holocausto. Alemania siente una responsabilidad hacia Israel, la negación del holocausto es un crimen y los partidos neonazis son proscritos por la ley. En 1952, los dos países firmaron un acuerdo de reparaciones por medio del cual Israel recibió millones de dólares en compensación por el trabajo forzado, las propiedades despojadas y el asesinato de seis millones de judíos. El debate en Israel sobre si aceptar las reparaciones fue intenso y violento, pero al final primó el pragmatismo del primer ministro Ben Gurión, pues un Estado recién nacido, quebrado, salido de una guerra con los países árabes, único refugio de la judería europea y con 600 mil judíos expulsados de países árabes, urgía de los fondos para su supervivencia. Así establecía Alemania la conexión entre el Holocausto y su responsabilidad hacia el Estado de Israel. Alemania ha sido desde entonces el más cercano aliado de Israel en Europa. El comercio bilateral entre los dos países asciende a unos 7 mil millones de dólares siendo Alemania el segundo socio comercial del Estado judío y las campañas de boicot contra artistas, académicos y productos israelíes recurrentes en otras latitudes europeas, no existen en Alemania. Por motivo de la celebración de los 60 años de la independencia judía, Angela Merkel visitó a Israel con la mitad de su gabinete ministerial. Esto no implica que gobiernos teutones no critiquen a Israel o voten contra este en instancias internacionales lo que ha ocurrido numerosas veces, pero las relaciones entre los dos países mantienen un alto grado de sensibilidad histórica. En Israel, el rechazo al poema ha provenido de todos los sectores, desde el gobierno de Netanyahu hasta los círculos más liberales de la sociedad, para quienes las palabras de Grass son exageradas, injustas y peligrosas. Un artículo publicado en el diario israelí Haaretz, cuestiona cómo Grass, ex miembro de las SS que intentaron exterminar al pueblo judío, critica a los sobrevivientes de querer defenderse de quienes desean finalizar la tarea por estas emprendida, en referencia a las constantes amenazas del Presidente de Irán de aniquilar a Israel. En Alemania Grass ha sido acusado por sectores de la prensa y la política de ególatra, vanidoso y soberbio aunque también ha recibido apoyos, no tanto por su poema, como por haber suscitado el debate sobre el programa nuclear de Israel en un país donde era casi tabú. Sin duda Grass ha querido llamar la atención sobre sí mismo y expiar en algo las culpas de su por muchos años oculta membresía en las SS y lo hizo por el lado más débil; atacando gratuitamente a Israel con argumentos simplistas, patéticos y distorsionados como si hubiera sido el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad quien le dictara su lamentable poema.

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