Dinamitados

Julio 13, 2016 - 12:00 a.m. Por: Marcos Peckel

Así parecen los organismos regionales, uno tras otro volando en pedazos por las acciones de la República Bolivariana. El embeleco lulo-chavista de Unasur conocido por sus realities en la época de Uribe, fenece sin pena ni gloria entre su inoperancia y los chiste flojos de su Secretario General, quien se quedó viendo por televisión la reciente firma de los acuerdos de paz en La Habana esperando la invitación, como Otoniel Jaramillo aquel colorido personaje de ‘Yo y Tu’, y quien a sabiendas que la criatura no tiene futuro se puso a comentar sobre las elecciones en Estados Unidos, algo que va en clara contravía de los principios básicos de la diplomacia.El turno ahora es para Mercosur organismo que arrancara hace un cuarto de siglo con mucha fuerza y promisoria proyección, como el bloque de integración comercial y económica de los países del Cono Sur y al que Lula y Cristina le implantaron una poderosa bomba de tiempo que en este momento hace su letal estallido. La Venezuela de Chávez, que con su precipitado retiro ya había dinamitado al Pacto Andino, el más antiguo y hasta entonces exitoso ejemplo de integración económica en América Latina, había solicitado formalmente su entrada al Mercosur, petición que estaba trabada en el parlamento paraguayo que se negaba a aceptar a Chávez en el redil. El derrocamiento por vía constitucional, si bien políticamente motivado, del presidente Fernando Lugo dio pie al ‘pecado original’: a Paraguay le aplicaron la Carta Democrática de Mercosur, lo suspendieron y por arte de birlibirloque salió del sombrero la aceptación de Venezuela al bloque regional. Quedaba implantada la carga de profundidad.Es el mismo Paraguay el que le está pagando a Venezuela con la misma moneda, pero esta sí de curso legal. Ha impedido que Venezuela se posesione como presidente pro tempore del organismo, algo que los otros tres miembros, Brasil, Argentina y Uruguay seguramente aplauden desde la oscuridad del closet. En realidad Venezuela no tiene nada que hacer en Mercosur; su fracasado modelo económico es una carga para el organismo, al igual que la dramática escasez de productos básicos, una inflación de tres dígitos que se acerca a cuatro, el asalto a las libertades democráticas, el control absoluto de los medios, y el empeño en neutralizar por cualquier medio a la Asamblea Nacional en manos de la oposición y de ‘hacerle conejo’ al referendo revocatorio. La toma de las plantas de la multinacional Kimberly-Clark es reflejo de un régimen desesperado al borde del abismo.LA OEA ya había sido dinamitada por el mismo Chávez en la cumbre de Panamá de 2008 con la complicidad del apaciguador mayor, el chileno José Miguel Insulza quien ante las vociferantes amenazas del Teniente Coronel echó para atrás la condena al gobierno bolivariano por el cierre de Radio Caracas TV. El organismo quedaba notificado de la ‘infalibilidad’ de Caracas y desde entonces paralizado. Queda por ver si los heroicos esfuerzos de resucitarlo por parte de su nuevo secretario general Luis Almagro dan fruto o el paciente yace ya más allá de la vida.Desde nuestro país podemos eso si agradecerle a Maduro su bajo perfil en la firma de los acuerdos de paz en La Habana. Uno se imaginaría al presidente Santos y a su Canciller ‘sudando la gota gorda’ en espera de algún gesto desatinado del líder bolivariano que afortunadamente no se dio.El ente regional con mejor proyección a futuro es actualmente la Alianza del Pacífico, bien lejos en buena hora de la República Bolivariana.Sigue en Twitter @marcospeckel

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