¿Cómo cae un dictador?

Julio 25, 2017 - 11:35 p.m. Por: Marcos Peckel

La pregunta que lleva meses gravitando en el firmamento geopolítico es si Maduro finalmente cae o si por el contrario, su gambito de la Constituyente le funciona y lo provee de los tornillos necesarios para su perpetuación en Miraflores.

Son variadas las experiencias alrededor del planeta en lo referente a caída de dictadores. En últimas depende de cuáles de los pilares sobre los que se sostiene el dictador se corren haciendo que la estructura colapse. Pilares que no son más que los grupos de poder que se benefician del sistema imperante y que lo abandonan sólo si les conviene a sus intereses, o si otros grupos externos al poder logran derribarlos. Estos últimos pueden ser el pueblo entendiéndose como una gran mayoría de la población, la comunidad internacional o una fractura interna en alguno de los pilares. La presión de la calle por sí sola no tumba a un gobierno pero puede mover a uno de los pilares a retirar su apoyo al dictador como ha sucedido en innumerables ocasiones en que estos caen tras movilizaciones populares.

Las dictaduras en Europa Oriental cayeron como un dominó tras masivas protestas en la calle, amplio apoyo de la comunidad internacional al cambio, y principalmente porque el mayor pilar que sostenía a esos regímenes, La Unión Soviética, había dejado de existir o había renunciado utilizar la fuerza militar tal como lo había hecho años antes en Hungría y Checoslovaquia.

Durante la primavera árabe los dictadores de Túnez, Zine El Abidine Ben Ali y de Egipto, Hosni Mubarak cayeron únicamente cuando los respectivos ejércitos les quitaron el apoyo y se negaron a reprimir las masivas protestas en las calles. El poderoso régimen del Sha en Irán, uno de los más estables, cayó en pocos días de multitudinarias protestas motivadas por un gran fervor religioso, porque el ejército se negó a reprimirlas. En su lugar nació la República Islámica.

Las dictaduras de Somoza en Nicaragua y de Fulgencio Batista en Cuba cayeron como resultado de insurgencias armadas que actuando en nombre de sectores marginados del poder dictatorial: campesinos, obreros y estudiantes, las vencieron en el campo de batalla.

Sobre Venezuela gravita la pregunta, ¿caerá Maduro? Y de suceder, ¿cuándo, ¿cómo y de ser así, quién asumiría el poder? El régimen está atrincherado y dispuesto a todo. Los pilares que lo sostienen: las Fuerzas Armadas, Cuba y el Partido Socialista Unido de Venezuela, el chavismo puro y duro, siguen firmes en su lugar, han cooptado las instituciones del Estado y han defenestrado a la opositora Asamblea Nacional. Ese monolito aún no se ha roto lo cual explica que el régimen avanza confiado y raudo hacia su constituyente para fundar formalmente un Estado unitario a su imagen y semejanza, el llamado “Estado comunal”.

La comunidad internacional ha abandonado a Venezuela a su suerte, hasta ahora, y el valiente y bravo pueblo lucha solo contra una estructura que no da señales de resquebrajarse, lo cual ocurriría únicamente si uno de sus pilares, las Fuerzas Armadas quizás, dicen “ya no más”, algo por ahora poco probable.

Este domingo, 30 de julio, se llevarán a cabo las elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente la cual comenzará sesiones el 2 de Agosto. Si Maduro asegura como parece ser el caso, el apoyo de los pilares, días aciagos le esperan a la oposición. Y a todo el pueblo de Venezuela.

Sigue en Twitter @marcospeckel

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