Asesinos en Siria

Abril 27, 2011 - 12:00 a.m. Por: Marcos Peckel

La palabra asesino proviene del árabe y hace referencia a una a secta islámica que surgió en Siria hacia el año 1100, caracterizada por su crueldad y por dar muerte sin contemplación a sus enemigos. Pareciera que los herederos de esta secta ocupan hoy el poder en Damasco. ¿Qué tanta legitimidad y tiempo le puede quedar a un régimen que con tanta sevicia asesina a sus propios ciudadanos que pacíficamente se manifiestan en las calles y plazas del país? Los relatos que de los hechos hacen espectadores desprevenidos, periodistas, ciudadanos sirios o los mismos participantes a través de las redes sociales son dramáticos y sobrecogedores. Los esbirros del régimen, policía, agentes secretos y militares lanzando ráfagas indiscriminadas contra manifestantes pacíficos o contra dolientes en sepelios, causando centenares de muertos y miles de heridos en un creciente juego macabro que se prolonga ya por varias semanas. Sin embargo, la población no se ha amilanado y venciendo el miedo continúa desafiante en la calles exigiendo el fin de la tiranía.Ya existía el antecedente cuando el anterior mandatario Hafiz al Assad erradicó una revuelta de la hermandad musulmana en la ciudad de Homa en 1982, destruyendo la ciudad con un saldo de unos 35 mil muertos. Un país laico, gobernado por la dinastía Al Assad desde hace 40 años, perteneciente a la minoría Alawita, una secta shiíta en un país con un 70 % de población sunita y con una gran diversidad religiosa entre los que se cuentan unos tres millones de cristianos.La población siria padece los mismos flagelos que sus contrapartes en el mundo árabe; desempleo, falta de oportunidades, corrupción rampante, nepotismo, régimen autocrático, falta de democracia y libertades, donde los servicios de seguridad y el ejército controlados por miembros de la secta del presidente Bashir Assad, oftalmólogo educado en Inglaterra, han demostrado, hasta ahora, que apelarán a todos los medios a su disposición para mantenerse en el poder. Lo que ocurra en Siria tiene trascendentales repercusiones en todo el Medio Oriente.Este país ha sido protagonista de los conflictos en la región en la última mitad de siglo. Sus fuerzas invadieron el Líbano en 1975 cuando este país se desangraba en una guerra civil que sólo acabó en 1989. En 2005 las tropas sirias finalmente se retiraron de Líbano a raíz del asesinato del ex premier Rafik Hariri del cual Siria fue acusado, pero Damasco sigue a través de sus alianzas con Hézbola, grupos cristianos y drusos controlando efectivamente lo que ocurre en el país del cedro. Damasco es también sede de la dirigencia de Hamas y otros grupos radicales palestinos y a través de su frontera con Irak, ha permitido la entrada de jihadistas y de armas para los insurgentes sunitas en el Irak post Sadam. El país se encuentra en estado de guerra con Israel, pero la frontera común ha permanecido en absoluta calma desde 1973, excepto por una incursión de la fuerza aérea israelí en 2005 que destruyó un pequeño reactor nuclear sirio.Siria es, además, el único país árabe aliado de Irán en una relación basada puramente en intereses y enemigos comunes pues ambos regímenes son radicalmente diferentes. Por otro lado, Estados Unidos había iniciado una tímida apertura diplomática con Damasco después de años de alejamiento y sanciones.La caída de Assad constituiría un cambio fundamental en la geopolítica regional.

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