Adulterio por la Patria

Octubre 11, 2010 - 12:00 a.m. Por: Marcos Peckel

En días pasados en Israel el rabino Ari Shiva dictaminó que las mujeres, así sean casadas, pueden tener relaciones sexuales con el enemigo si se trata de la seguridad nacional. En otras palabras el acucioso rabino estaba impartiéndole su bendición a una práctica tan antigua como la humanidad misma, las llamadas ‘trampas de miel’ por medio de las cuales la cama se convierte en la mejor fuente de secretos de estado. No sabemos exactamente cuándo La Patria se convirtió en el valor supremo, por encima de la moral, de la dignidad y de la vida.El sexo dentro del sórdido, que no glamoroso, mundo del espionaje, es una de las armas más letales contando entre sus víctimas a hombres y mujeres, muchas veces a sabiendas, y parece no haber blindaje alguno que impida al ser humano caer en las tentaciones de la trampa de miel. La ansiedad sexual nubla la razón. Políticos, militares, empresarios, espías, han caído en estas trampas y han visto sus carreras arruinadas y en ocasiones sus vidas terminadas.Una de las más famosas espías sexuales, la adinerada holandesa Margaretha Zelle condujo a su lecho a militares y políticos franceses durante la Primera Guerra Mundial y a Alemania llegaron los secretos que ahí le divulgaron sus amantes furtivos. Mata Hari, como se le conoce popularmente, fue descubierta y fusilada en París en 1917.La bella princesa alemana Stephanie von Hohenloe, amiga de Hitler, haciendo uso de sus conexiones con la realeza europea, convirtió su cama en Londres en inagotable fuente de secretos británicos para la fuerzas germanas.Las trampas de miel abundaron durante la Guerra Fría. El temible servicio secreto de Alemania Oriental, el Stasi, envió decenas de musculosos y guapos agentes a seducir mujeres en altos cargos de la industria y la política de Alemania Occidental. Estos ‘agentes romeo’ lograron infiltrar a la Otan e incluso a la oficina del canciller Helmut Smith.En el Lejano Oriente, el hermético régimen de Corea del Norte también tuvo su Mata Hari, una hermosa modelo que sedujo a militares surcoreanos quienes en el fragor de la faena le pasaron información sobre instalaciones militares y disidentes norcoreanos. Won Jeong, poseedora de una extraordinaria belleza actualmente languidece en una prisión en Seúl cumpliendo una sentencia de cinco años. El poderoso servicio de inteligencia de Israel, el Mossad, ha hecho de las trampas de miel una ciencia a través de la cual ha obtenido valiosa información para el Estado judío y donde varios de sus enemigos han dejado la vida. Mordejai Vanuno, el técnico nuclear que divulgó los supuestos secretos del programa atómico judío a un diario británico, cayó ingenuamente en la dulce celada tendida por una agente, ‘Cindy’, casada con un oficial de la inteligencia israelí, y su esperada ‘luna de miel’ en Roma, terminó en una cárcel en Israel con una condena de 18 años por traición a la patria.Según un reciente informe de Foreign Policy, el MI5, el afamado servicio de inteligencia británico advirtió a ejecutivos y políticos sobre los peligros de visitar China y caer en trampas de miel colocadas por la inteligencia del gigante asiático.Y así, como siempre ha sido, todas las patrias, donde sea que estén, a través de devotos ciudadanos, hombres y mujeres, seguirán sacando provecho de las debilidades humanas en defensa de la seguridad nacional.

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