A chuzar los BlackBerry

Agosto 16, 2010 - 12:00 a.m. Por: Marcos Peckel

India, la mayor democracia del mundo, le ha dado plazo a la empresa canadiense Research in Motion, RIM, fabricante del BlackBerry, hasta el 31 de agosto para que permita monitorear sus comunicaciones, so pena de bloquear completamente su sistema de transmisión.Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, monarquías autocráticas petroleras, han igualmente amenazado a la compañía con lo mismo si no permite la inspección de los mensajes y correos enviados y recibidos a través de estos populares aparatos.Lo que están exigiendo India, Arabia y los Emiratos es que RIM ubique sus servidores, donde la información es descifrada, en sus respectivos países y que ésta sea puesta a disposición de las autoridades. RIM por su lado alega que su principal valor agregado es precisamente los confiables niveles de seguridad de la información que transmite.Otros países también han manifestado su preocupación con el sistema de RIM y anunciado que tomarán medidas si la empresa no colabora. RIM ofrece una avanzada tecnología de ‘encriptamiento’ por medio de la cual la información transita por una red que la lleva a servidores ubicados en Canadá y de ahí reenviados al destinatario. Esta información aunque puede ser interceptada por agencias gubernamentales, no puede ser descifrada por lo complejo y seguro del sistema de ‘encriptamiento’.La polémica con RIM no es nueva y se especula que la compañía ha hecho acuerdos secretos con algunos gobiernos como Rusia y China para permitir a sus agencias de seguridad tener acceso al contenido de la información.En países como Estados Unidos y algunos europeos que han sido víctimas del terrorismo no ha estallado el problema de los BlackBerry, posiblemente porque la empresa está silenciosamente colaborando con las agencias de seguridad o éstas ya han logrado descifrar el sistema.En el fondo del asunto está el viejo debate entre el derecho a la intimidad e inviolabilidad de la información y la necesidad de los estados de monitorear a sus ciudadanos, para preservar la seguridad nacional o por razones menos altruistas, como perseguir a opositores políticos o controlar la ‘moral pública’.Un conflicto similar estalló hace unos meses en China con Google, Yahoo y otros motores de búsqueda, los que finalmente accedieron, parcialmente, a las exigencias de Beijing de permitir que agencias de seguridad o entes gubernamentales, censuren o decidan a que páginas pueden los ciudadanos tener acceso y a cuáles no. En los últimos días, la India, que enfrenta una severa amenaza terrorista de radicales islámicos de Cachemira y una vieja insurgencia maoísta, ha entrado en disputa con Google y Skype sobre poder controlar lo que se lee y se habla. Hasta dónde llega el derecho de los ciudadanos y dónde comienza la legítima preocupación estatal por la seguridad es una vieja polémica, y frente a las nuevas tecnologías apenas comenzando.Pero siendo India y China mercados tan grandes y apetecidos por las empresas globales de telecomunicaciones e Internet, es plausible asumir que se encontrará un compromiso que en últimas no es más que darles a estos gobiernos la posibilidad de ‘chuzar’ los BlackBerry. ¿Qué estarán haciendo en el DAS al respecto?

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