Nuestros paisanos

Julio 30, 2017 - 07:15 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizabal

Ya es oficial: nuestro ‘Roys’ no será candidato a la Presidencia de la República y según el diario oficial, el partido de la U “será gregario en defensa de la paz en las elecciones 2018”. Es decir, perdimos la oportunidad de tener un presidente del Valle rodeado por esa alianza transparente que encabezaron antes los Ñoños.

Claro que nos queda Ubeimar Delgado, jefe conservador si queda alguno y exgobernador, quien madrugó a inscribirse en el directorio de su partido. Con ello le tomó la delantera a la excandidata Martha Lucía Ramírez y al expresidente Andrés Pastrana, promotor de la alianza con el uribismo, donde pondrán la firma mas no el candidato. Como se ve, es el partido de los y las ex.

Y cómo olvidar a esa figura del liberalismo que representa a Buenaventura y a la rancia estirpe roja. Sí, es nuestro senador Edinson Delgado, quien le disputará la nominación a Piedad Córdoba, salvo que ‘Teodora’ se lance por firmas, o por el partido de las Farc, o por Marcha Patriótica. De todas maneras, la dirigente chavista seguirá representando a su partido, como de costumbre, apadrinada por Ernesto Samper, el más ex de los ex.

De la mano de los ex y comandados por el mil veces ex Horacio Serpa y por el expresidente Gaviria, se le cerrarán las puertas a otro Juan Manuel, el Galán, porque, según parece es demasiado joven y honrado como para convertirse en ex. Así, las posibilidades de Edinson candidato crecen como la espuma de las olas que mueren en la Bocana, Punta Soldados y mi Buenaventura.

Nos queda también el joven Carlos Holmes Trujillo en las toldas del Centro Democrático. Allí ha tenido una gran acogida y, contrario a lo que ocurre en las demás colectividades, el ser del Valle no es hasta ahora impedimento para su aspiración. Falta que el expresidente Uribe (¡otro ex!), le dé su santa bendición, lo que no es difícil ante el carácter sereno y reflexivo del exalcalde de Cali.

Retomando al preclaro ‘Roys’, era fácil suponer que su solo nombre sería prenda de garantía para una unión política sin precedentes en la historia patria. Como exintegrante del liberalismo, exmiembro de Cambio Radical, extitular del uribismo en las épocas en que Uribe mandaba en la U y antes de las traiciones que convirtieron a Santos en jefe único del caleño médicopolíticopoetaasiparante, era de esperar que le quedara fácil conseguir la adhesión de quienes fueron sus compañeros de batallas, de mermeladas, de notarías, de lagartadas.

Ahora, y al parecer por orden de su último jefe, el presidente Santos, Barreras será la cabeza de la U para el Senado, reemplazando a los Ñoños que tienen mucho que cantar. Claro, si no pasa la reforma política que con desespero busca su compañero Armando Benedetti para permitir el trasfuguismo y trastearse al Centro Democrático o a Cambio Radical, antes de que sea demasiado tarde. Caso en el cual, se irá todo el mundo y no quedará nadie, incluida la cabeza de lista, nuestro ilustre coterráneo.

Así, las opciones de nuestro Valle estarán en la primera línea de sucesión al solio de Bolívar. Salvo por las reacciones del centralismo bogotano y por las cornadas que a diario meten los adalides de la traición, las posibilidades de elegir como presidente a un paisano están allí, a un paso, a una cuarta, al lado.

Lo aquí escrito parece una distracción. De todas maneras es más grato dedicarse a eso que a hablar de la corrupción, el peor veneno contra el jirón de democracia que nos queda.

Sigue en Twitter @LuguireG

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