Los gamonales

Julio 26, 2015 - 12:00 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizabal

Avales que se entregan sin respetar las reglas y por razones que nada tienen que ver con programas y principios o con la buena marcha de los asuntos públicos. Así se maneja la política regional y local, demostrando la distancia entre los jefes y los ciudadanos.El ejemplo está en Cali y en el Valle. Después de renegar del Partido de la U que lo eligió como vicepresidente, de jugar con su aspiración entre la Alcaldía de Cali y Bogotá, Angelino recibió el beneplácito de don Roy Barreras. Y no por su trayectoria como líder comunista o por sus dotes de gobernante, escasas por cierto. Fue una jugada astuta, montada en la ola de las encuestas que le asegura a don Roy la cuota de poder que ambiciona.Simple y llano clientelismo que ahora muestra su otra cara: la del ubicuo Jorge Iván Ospina que, pese a sus diferencias con Angelino, es su otro patrocinador. Para ello usó su investidura como senador elegido por el Partido Verde que arrebataron a sus fundadores, para impedir que Michel Maya tuviera el aval del partido al cual ha pertenecido desde sus orígenes. Y su argumento no puede ser más absurdo: hay que proteger al enfermo candidato del Partido de la U, es decir a Angelino, de don Roy. Por supuesto, fue derrotado, aunque a un precio enorme.Como los verdes le entregaron el aval a Maya, los dirigentes nacionales del partido cedieron a las presiones de Ospina. Resulta que Mauricio, el hermano perteneciente al Polo Democrático Alternativo y quien hasta hace ocho días aspiraba a ser candidato por ese partido a la Gobernación del Valle, quedó en la calle porque se lo otorgaron, con justicia, a Alejandro Ocampo. Entonces, Jorge Iván, experto en artimañas, hizo uso de su capacidad de presión y de su compadrazgo notorio con Gustavo Petro, el asaltante del Partido Verde de Peñalosa. Mockus y Fajardo.A cambio de aceptar a Maya como candidato a la alcaldía, con la maroma logró conseguirle el aval a su hermano. Así, Ospina mostró su desprecio por la democracia y por las reglas de juego. A él lo tiene sin cuidado que lo acusen de doble militancia porque sabe que las demandas terminarán en lo que están los 36 procesos que le llevan en la Procuraduría por sus actuaciones en la Alcaldía de Cali: en nada. Es lo mismo que lleva al Gobernador del Valle a negarse a entablar la acción de repetición contra Angelino Garzón ordenada por la Corte Constitucional.Así, los que se proclaman de izquierda son apenas gamonales populistas que se alían con don Roy, el peor de los clientelistas de la región y de Colombia. Es la politiquería que no tiene principios ni programas de gobierno ni valores. Solo existe el interés por el usufructo de la nómina oficial y la captura del poder para beneficio particular. A ellos les tiene sin cuidado que ya sea dentro de unos pocos meses o años, el Gobernador actual o el que lo reemplace deberá demandar a Angelino, lo que lo obligará a dejar a Cali sin alcalde en caso de que él sea elegido. No. Ellos juegan a la salida de Angelino, ya sea por su precaria salud o porque sea inhabilitado. Si eso ocurre, don Roy tendrá la sartén por el mango como propietario del aval. Mientras tanto, el Polo se deshizo de Mauricio Ospina, quien tendrá la prebenda que le consiguió su hermano Jorge Iván, rapándosela de la manera más descarada al Partido Verde y a sabiendas de que será derrotado. A ese grado de vileza ha llegado la política en Colombia.

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