Las vueltas de la vida

Las vueltas de la vida

Marzo 18, 2018 - 08:19 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizábal

Pasó la primera vuelta de las tres que definirán el próximo presidente. Aunque se dio claridad, quedan muchos interrogantes sobre cómo se llegará al final de un proceso emocionante.

Aunque se diga que la campaña presidencial arrancó apenas el lunes, las elecciones del pasado domingo fueron la primera vuelta. El resultado fue una amplia ventaja de quienes creen en la democracia sobre los que se pliegan al populismo, al escándalo y a la lucha de clases para explotar la inconformidad de la inmensa mayoría con la política.

Dicho de otra manera, quienes proponen visiones democráticas y conservadoras, Iván Duque, Martha Lucía Ramírez y Alejandro Ordóñez, llegaron a seis millones de votos, de los cuales cuatro millones favorecieron a Duque, un millón y medio más que los de su partido el Centro Democrático. El resultado fue categórico, la jornada resultó una gran oportunidad para exponer sus propuestas y su nombre, y obtuvieron un resultado que sirve para rebajar la tensión producida por el crecimiento de Petro, quien se apoderó de la palabra decencia pese a su pasado.

Al otro lado, ese personaje aplastó a su contrincante, a quien en su soberbia despreció siempre, por el 85% contra el 15%. No obstante, el mismo domingo se le vio una cara sombría, un rictus de amargura. Y se le escuchó un pesimismo enorme, pese a haber logrado la mayor votación en la historia de lo que se conoce como izquierda en Colombia.

Su triunfo fue la confirmación de sus temores, expresados días antes a sus amigos. Según Petro, lo que se jugaba no era la posibilidad de superar a Carlos Caicedo sino la obligación de derrotar a lo que él y los medios de comunicación encasillan en la derecha y los votantes reconocen como los candidatos de la democracia. Y perdió porque se dejó contar. Tres millones contra seis millones. O dos millones ochocientos mil suyos contra cuatro millones de Duque.

Lo claro es que el exalcalde no tiene para dónde más subir. Mientras tanto, falta la primera votación formal por la Presidencia donde hay mucho menos dificultades para votar y se esperan alrededor de veinte millones de sufragios. Es decir, falta por definirse a dónde irán los once millones que aún no se han manifestado, mientras Humberto de la Calle, que naufragó como su partido Liberal, Sergio Fajardo y Germán Vargas Lleras aún no se han contado.

Si se produce la votación que se está especulando lo claro es que nada está claro. Me explico: aunque Duque es el ganador de la consulta, falta mucho voto por convencer y puede pasar cualquier cosa. Puede pasar por ejemplo que Fajardo asuma el liderazgo de lo que se llama izquierda, aunque él está más a la derecha de lo que se cree, mientras Petro se desploma.

Y puede pasar que la maquinaria de la Unidad Nacional de Santos se pliegue a Vargas Lleras, lo que lo fortalecerá y le quitará ese aura de derrota que tiene. Mientras el conservatismo acepta a Duque y la zurrapa que se apoderó de lo que queda del Partido Conservador se entrega al jefe de Cambio Radical, Vargas escoge al exministro Juan Carlos Pinzón como su vicepresidente, creyendo tal vez que con ello recuperará sus opciones.

Y queda la tercera vuelta, o mejor, la segunda oficial. ¿Habrá esa segunda que sería la tercera? ¿Se consolidará la tendencia de la primera, que fue la consulta del pasado domingo, donde quedaron Duque y Petro como las alternativas para definir el próximo presidente? ¡Misterio! 

Sigue en Twitter @LuguireG

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