La víctima

Febrero 15, 2015 - 12:00 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizabal

Nos dicen que el 2015 será el año de la paz. Y las Farc nos dicen lo que pretenden. Veamos: Que se reforme a la Policía y al Ejército, la Fuerza Pública que los está obligando a negociar. Que los ha acorralado, por lo cual su jefe ‘Timochenko’ está en Venezuela y su principales cabecillas como Joaquín Gómez, el sanguinario Romaña, Pablo Catatumbo e Iván Márquez, están en Cuba. Entonces, esas peligrosas instituciones que persigue a criminales, al narcotráfico y a los secuestradores y terroristas, deben ser desmanteladas. Claro, la plata que se ahorre deberá entregarse a los propósitos de la paz que se firme. Se creará otra entidad, con la participación de las Farc, para vigilar que se cumplan las políticas que se trazarán de común acuerdo con ... las Farc. Que sí existen víctimas pero no de las Farc. Que ellos no son victimarios y por el contrario, también son víctimas. Que por lo tanto se convierten en sus voceros para que les den cupos permanentes en el Congreso. Es decir, todas las víctimas que han sido elegidas en el Legislativo, ya no son víctimas. Ahora, las víctimas serán las que reconozcan sus voceros. Es decir, las Farc. Y se deberá destinar el 3% del Producto Interno Bruto a reparar a las víctimas. Eso lo pagan los colombianos. Las Farc no pondrán ni uno sólo de los US$600 millones que según la revista Forbes, son su patrimonio. Nada de sacar la plata que recaudaron con el secuestro, la extorsión, el narcotráfico. Las Farc no tienen la obligación de pagar por sus crímenes, porque ellas son víctimas. Es Colombia la que debe reparar a las Farc. De otra parte, las Farc se ofendieron por un informe de la Procuraduría, donde se documentan 2760 casos de desaparecidos por las Farc, el cual será enviado a la Corte Penal Internacional. Es gente que no aparece. ¡Mentiras!, braman las Farc. Ellas son  las víctimas, como demuestran algunos de los intelectuales que escribieron el  informe de 806 páginas presentado en La Habana. El enemigo de las instituciones, de las nuevas, es el procurador Ordóñez. Y repiten: ellas, las Farc, son las víctimas. Ellas no han desaparecido a nadie. Ellas no tienen que responder por los miles de colombianos cuyas familias les reclaman. Y no serán la Justicia Internacional ni los jueces colombianos ni los deudos de las víctimas que claman por años y algunos por décadas. No. Quienes dice la última palabras sobre esos casos serán … las Farc.  Y los niños en la guerra no son problema de las Farc. Para probarlo, juran que a partir de ahora solo reclutarán adultos de 17 años para arriba. Eso sí, nada de pedirles que devuelvan a los menores de 17 que son su carne de cañón. Y nada de tener que responder por uno de los crímenes de guerra más aberrante, el uso de niños en la guerra. Eso lo deciden … las Farc. Pero, claro, hay que matizar la cosa. Y decir bellezas como “en la guerra, el pueblo ha sido la víctima”. ¿De quién? No de las Farc. Ellas no lo han secuestrado, no los han asesinado, no han volado pueblos ni han reclutado niños. Ellas no han despojado a los campesinos de su tierra. Al contrario, su protector son las Farc. Y para probarlo, las Farc  invitan a La Habana a Miss Universo.Hasta aquí lo que nos han dicho las Farc en las últimas semanas. Claro que nada de eso ha sido aceptado ni negociado por el Gobierno en La Habana. Pero sí es el mejor aporte al descrédito de la negociación y contra los esfuerzos del Gobierno de motivar el respaldo, costare lo que costare. 

VER COMENTARIOS
Columnistas