La trampa de Maduro

La trampa de Maduro

Febrero 18, 2018 - 06:55 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizábal

Luego de siglos de convivencia y hermandad, se nos volvió un lío la vecindad con Venezuela. Pueda ser que la manipulación de Maduro y todos sus secuaces no nos lleve a una confrontación de consecuencias terribles.

Lo que está ocurriendo en la frontera no es espontáneo. Millones de venezolanos huyen del hambre y la miseria, de la violencia y el caos a las cuales los ha condenado la corrupción vestida de revolución socialista. Ya es normal que se metan a las fincas para sacrificar el ganado y lo descuarticen, o que en las carreteras asalten a los camiones que transportan comida.

En medio de ese desastre, el ELN es protagonista de primer orden. Por la zona fronteriza aparecen cajas de los alimentos repartidos por el gobierno chavista para comprar conciencias, marcadas con mensajes de la guerrilla. Y es sabido que allá protegen a sus jefes y su territorio es la retaguardia de quienes matan y secuestran en Arauca o llevan la cocaína que producen en el Catatumbo y luego envían desde los aeropuertos venezolanos a Centroamérica, a Estados Unidos o a Europa.

Ahora, el problema se crece por los cientos de miles de venezolanos que buscan abrigo en Colombia o transitan hacia otros países. Es lo mismo que ocurre en el Brasil, sólo que a la corruptela de Maduro no le conviene armar una confrontación con ese país.

En estos días se producirá un encuentro entre nuestro Ministro de Defensa y el de Venezuela, el general Padrino que comanda las Fuerzas Armadas y es el poder real del régimen chavista. Allí se le dará a conocer que en el ELN hay integrantes de nacionalidad venezolana y se le repetirá que desde su país se maneja el terrorismo en Colombia.

Por supuesto, la respuesta será la misma de cuando los mandatarios de Venezuela eran de verdad nuestros amigos. Es decir, nada que haga pensar en soluciones a los problemas fronterizos. Es claro que la dictadura venezolana está cada vez más aislada y más bloqueada por casi todo el mundo. Pero para sus cabecillas, la tragedia que le han ocasionado a su pueblo es la oportunidad para acusar de bloqueos al imperialismo y de testaferros a los colombianos.

Por eso no es extraño que el Ministro del Interior de Venezuela denuncie al Ejército de Colombia por reclutar venezolanos, que Maduro nos acuse de producir la escasez a la cuales condenaron a su país, o que un general anuncie una invasión que saldrá de aquí. Es la manera de explotar el horror creado por ellos para mantener una dictadura que se basa en la mentira.

El peligro no es Venezuela ni los venezolanos. La amenaza es un régimen corrompido e inmoral que después de empobrecer a su país y robarse sus riquezas, expulsa a sus ciudadanos y traslada el drama humanitario más allá de las fronteras. La reacción que se ha producido le da argumentos para continuar el imperio de odio y terror que ha construido, mientras se reelige mediante unas elecciones fraudulentas y divide a la oposición para neutralizar la rebeldía que aparece.

Con esa campaña de mentiras repetidas, de actos inmorales contra su propia nación y de apoyos al ELN y al narcotráfico, Maduro pretende desatar la reacción de Colombia para distraer la atención y generar un conflicto. Esa es la trampa en la cual no podemos caer.

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Aclaración.
En mi colunma ‘Cadáver insepulto’ afirmé que el señor Alexánder López es jubilado de Emcali. Debo rectificar: el señor López no es jubilado de Emcali.

Sigue en Twitter @LuguireG

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