La rueda de Angelino

Junio 14, 2015 - 12:00 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizabal

En rueda de prensa del pasado miércoles se lanzó con todo Angelino Garzón. Con más rabia y más mentiras que nunca. Con menos barbas pero acompañado desde la distancia de personajes que con su sola presencia desmienten el discurso de quien en su ambición sin límites sólo le falta quedarse con la Alcaldía de Cali y luego aspirar a ser presidente de la República. “La gente que vive en el jarillón del río Cauca no se puede sacar de allí sin antes darle soluciones. Cómo vamos a sacar a la gente de allá y meterla a un apartamento si allí no va a tener espacio para criar a su marranito o a sus gallinitas que son su sustento diario”, dijo Angelino en púdico arrebato populista. Es decir, a lo Tirofijo. A lo mentiroso, porque, pueden preguntar en la Gobernación, sus promesas son como las de las cumbiamberas, “hojas que se lleva el viento”, según cantaba en los años 60 Gustavo Quintero con Los Graduados. ¿Y qué tal ésta? “Si alguien quiere votar por mi pretendiendo que le compre el voto, pierde el tiempo. Mejor que vaya y se lo ofrezca a otro”. Es mejor preguntarle al exsenador Juan Carlos Martínez y a los caballeros y señoras de dudosa ortografía que lo acompañaron en su aspiración a la Gobernación del Valle. Fueron las épocas de las manifestaciones en Obando y en todos los pueblos del norte del Valle, donde Angelino y el combo realizaron manifestaciones que culminaron con la elección y los agarrones memorables por la Secretaría de Salud Departamental.Para los hinchas del fútbol también hubo su pedazo: “Me corté la barba porque yo había prometido hacerlo si el América subía a la Primera o si el Cali quedaba campeón” Falso. En una entrevista hace dos semanas, el exvice dijo: “me cortaré la barba el día que el América llegue a la primera división”. Mejor dicho, Falcioni y candidato sandía, verde por fuera y rojo por dentro.“El lema de mi campaña es no comprar ni vender votos. Que la gente vote porque quiere”. Dijo primero. Y más tarde: “Primero la gente, es el lema de mi campaña”. Y faltan muchos lemas, en la dispersión que afecta al exgober que aún no responde por el mayor valor que el Departamento debió pagar por la vía Cali CandelariaOtra joya: ““Monserrat, (su esposa), es mi centro, mi izquierda y mi derecha, aunque reconozco que es más mi derecha”. ¡Plop! A propósito, ¿cuál es el lado de Zeus?Siguiendo con doña Monserrat, cuando un periodista le preguntó qué opinaba de que su amigo José Luis Pérez se fue con Armitage, la señora le lanzó una mirada como de Zeus bravo y le soltó una ‘arenga de castigo’ de las que propinaba Pardo Llada. Luego le entregó el micrófono a su cónyuge, quien, asustado, acabó de embarrarla.En efecto, soltó esta perla: “Estaría muy jodido yo y muy encañengado con mi candidatura si dependiera de un acompañamiento o adhesión de un político para impulsar mi campaña o ganar la Alcaldía”. Es decir o le mintió a Cali o le faltó a don Roy Barreras. Todo parece indicar que dejará a su socio colgado de la brocha y a la ciudad en un lío como el de la Cali Candelaria. Al final, tiene que cumplirle porque Roys fue el artífice de su candidatura. Aunque no sería raro que le quedara mal, como lo ha hecho con todos sus socios, excepto el doctor tamal. Por supuesto, la declaración deja en duda la situación de Roycito, músico frustrado él, que unos meses atrás era el candidato de su padre a todo y ahora no parece estar sirviendo para nada.

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