La pesca milagrosa

La pesca milagrosa

Enero 08, 2012 - 12:00 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizabal

“Al Valle le volvió a llegar la peste”, me dijo un dirigente bogotano, comentando el discurso pronunciado, mejor, mal leído, por el gobernador Héctor Fabio Useche. No, le respondí: ahora es peor porque está respaldada por nada más que el Vicepresidente de la República y el excandidato Ubeimar Delgado, antes rival del hoy flamante mandatario.“¿Eso qué significa?”, me dijo con tono sarcástico. Pues que está bendecido por quienes se supone eran los más enconados enemigos de las maturrangas realizadas por los jefes de Useche, don Carlos Erney Abadía, por su hijo Juan Carlos y por Juan Carlos Martínez. Es decir, quienes estaban obligados a guardar distancia como Angelino Garzón, o de responder a la protesta que significaban los 200.000 votos que recibió en las elecciones del pasado 30 de octubre, como Ubeimar, ahora son beneficiarios de la repartija burocrática que realiza Useche en busca de legitimidad.Y le recibieron las cuotas de gobierno y quién sabe qué más, dije a mi contertulio. En el caso del vice, el afán por conseguirle puesto a su ex vicegobernador y candidato para cuanta chanfaina pueda pescar pudo más que su amistad con Francisco José Lourido, quien se la jugó enfrentando al PIN o a lo que fuera. Así, el exgobernador que desmontó las vigencias futuras de los $600.000 millones y denunció las vagabunderías de Useche y Abadía en la Licorera o en la Secretaría de Salud, fue reemplazado por sus denunciados en el corazón de Angelino. Y no sería raro que Lourido termine acusado por los nuevos mejores amigos del Vicepresidente de la República.Y qué decir del jefe Ubeimar, por quien muchos vallecaucanos votamos como protesta contra lo que iba a ocurrir y ocurrió. Ahora resulta que el apoyo del expresidente Uribe, tan importante para muchos votantes confundidos, terminó favoreciendo a Useche. Y que el candidato conservador fue el primeros en avalarlo, sin aguardar siquiera a que pasara un tiempo prudencial y no se le notara tanto la grotesca pirueta. Hay quienes dirán que imitó a algunos conspicuos dirigentes gremiales de la comarca, conocidos por haber patentado la fórmula “rodear a los gobernantes”. Es la fórmula con la cual se pretende acallar la protesta legítima de empresarios y ciudadanos contra los malos gobiernos y que equivale a guardar silencio cómplice ante las tropelías que aquí se han cometido en nombre de la democracia.Viendo mi desazón, mi contertulio acotó que eso no duraría mucho por cuanto Useche tiene tras de sí a la Fiscalía, a la Contraloría y a la Procuraduría por sus actos como secretario de Salud. Eso es lo que más me duele, contesté. En primer lugar, porque Angelino, el vicepresidente de la República, además de intervenir en la política parroquial, ahora está apoyando a un sindicado. Y segundo, porque me niego a aceptar que nuestros gobernantes terminen en la cárcel o destituidos por sus malos procederes. Mejor dicho, que sea un milagro el que terminen su periodo constitucional.Es que nadie parece caer en cuenta del daño que le causan al Valle las camarillas del PIN y compañía, y las mangualas de quienes se les unen para pescar en el río revuelto de quienes se hacen elegir y quienes los respaldan para seguir cometiendo sus tropelías. Gracias a esas pescas milagrosas de quienes se unen a los Abadías y los Useches, somos una especie de parias en Colombia, le dije al contertulio que calló alarmado.

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