La opinión electoral

La opinión electoral

Mayo 27, 2018 - 06:55 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizábal

Hoy, como lo han hecho los que han escrito la semana que termina, todos los columnistas vamos a escribir de lo mismo y casi todos coincidirán en lo mismo. Como siempre, la diferencia estará en los resultados que casi siempre son diferentes a lo que dice la ‘opinión electoral’.

Sí, hablaremos de las elecciones. Casi todos han aprovechado y aprovecharán para expresar su rechazo a la política, a los candidatos del establecimiento de izquierda, derecha y centro, y uno que otro se despachará contra los favoritos. Se producirán entonces profundas disquisiciones y elaboraciones para descalificar a unos y alabar a otros.

Muchos escribidores han anunciado ya su voto. Han dicho que rechazan la polarización los unos, que qué asco la corrupción los otros y que qué pereza la derecha de uno y el mamertismo del otro candidato. Y han expresado que los que van en la cola de las encuestas son los más inteligentes, los más preparados, los más expertos y los que dan tranquilidad.

Lo mismo se producirá con lo que escribimos hoy. Cuando se publiquen estas líneas será el momento para hacer un balance de lo que piensan los columnistas, con la seguridad casi absoluta de que, según ellos, el ganador está entre Vargas Lleras, De La Calle y Fajardo. Como cuando se habla de un partido de fútbol, allí están el centro, el centro derecho, el centro izquierdo.

Como casi siempre ha ocurrido, los electores derrotarán primero a las encuestas y después a los columnistas. Recuerdo las encuestas del plebiscito, cuando todas declararon el triunfo apabullante del SÍ y la mayoría de los votantes dijo NO. Y cuando Mockus se enfrentó a Santos hace ocho años: el 90% de los opinadores estaban con Antanas.

Hay que reconocer que esta será la segunda vuelta, porque la primera fue el 11 de marzo, donde los electores, no las encuestas, dijeron que la cosa estaba entre Duque y Petro. Lo que siguió fue una aburridora campaña llena de las consabidas propuestas y descalificaciones entre los competidores, de los afanes de protagonismo de algunos medios que abusaron de promover cientos de debates a los cuales no asistían los candidatos y de las mañas de algunos por favorecer a sus preferidos mediante mecanismos tendenciosos.

No hubo un detonante que animara la campaña. Por eso ya todo parece entre Petro y Duque. Petro, el que pretende ser el Gaitán del Siglo XX y quien ha sido el peor alcalde de Bogotá en el XXI, después claro está de su socio en el Polo Democrático, el ladrón Samuel Moreno Rojas, nieto de Gustavo Rojas Pinilla quien hizo su campaña populista con el plátano y la yuca, y casi gana. Por algo, el miembro del M-19 está haciendo la suya con el aguacate, además de gritar que ya le robaron las elecciones y llamar a la gente a la calle para que lo defienda.

Y el otro es Duque, quien ha tenido una meteórica carrera apoyada por Santos y luego bajo el ala de Uribe. Duque, el que se alió con el conservatismo que representa Martha Lucía Ramírez y ha logrado capturar la esperanza; quien con su discurso fluido ha sabido mostrarse como alguien que no caza las peleas que quiere el ala extrema del Centro Democrático.

Salvo un imprevisto, entre esos dos estará el presidente, así sea en esta vuelta o en la del 17 de junio. Culminará así una campaña larga y a veces tediosa y ninguno de los columnistas diremos o reconoceremos jamás que nos hemos equivocado.

Lo que si dirán muchos es que quien se equivocó fue el pueblo al haber elegido a Duque o a Petro.

Sigue en Twitter @LuguireG

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