La nueva estrella

Enero 08, 2017 - 12:00 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizabal

Luego del garrotazo que le propinaron a la Constitución y a la voluntad popular, amanecimos el 2017 de buenas. Tenemos un nuevo gurú al cual preguntarle el futuro de Colombia.Las Farc hablando de la reforma tributaria y desmintiendo que hubiera sido negociada con ellas. Las Farc recomendando a la Fuerza Pública no atacar al ELN y al Gobierno sentarse a negociar sin esperar a que devuelvan los secuestrados para que, al fin, haya una paz “estable y duradera”. Las Farc bailando con los tipos y tipas de la ONU que deben garantizar la desmovilización, y rechazando cualquier crítica a su rumba.Es decir, los nuevos protagonistas de la opinión nacional son las Farc. Ya no hay que llamar a los ministros, ni a los jefes de los partidos, ni a los gobernadores, ni a nadie. Ahora, los periodistas llaman a ‘Timochenko’. Y como van las cosas, no está lejano el día en que lleven a ‘Romaña’ a uno de aquellos programas de opinión tan célebres.Es que son la moda, el nuevo filón de la noticia, la nueva fuente para analizar lo divino y lo humano. Es la sangre nueva que proviene de las montañas de Colombia y renovará la manoseada política nacional. O por lo menos la nómina a la que recurre siempre el periodismo nacional, ansioso de lo que en el Valle llamamos la ‘novelería’.Aunque parezca mentira, las Farc son el nuevo integrante de la Unidad Nacional. Por supuesto, actuarán como ‘outsiders’, diciendo lo que los Roys y los Benedettis, los Serpas y los Pardos, los Andradeses y demás obsecuentes conservadores, no pueden decir porque les quitan las cuotas y la mermeladas.Es decir, criticando la Reforma Tributaria. “Las Farc jamás consentiremos el menor asalto al bolsillo del pueblo colombiano”, dijo con tono enérgico el jefe de la agrupación que más daño ha causado a los bolsillos de todos los colombianos. Y desmintieron que la reforma proporcione los recursos para financiar los compromisos adquiridos por el Gobierno en los acuerdos de La Habana, digo, del Teatro Colón.“Desde la aprobación del Presupuesto General de la Nación para el año 2017, quedó claro que el Gobierno Nacional carecía de la menor voluntad de destinar recursos nuevos para ello, la paz quedaba sin los fondos necesarios y el Gobierno lo sabía”. Es decir, les quedaron mal según el jefe. Nada raro por demás, en un régimen acostumbrado a hacerlo. Sólo que ahora, la crítica la hace un miembro, el nuevo, de la coalición de gobierno.De esa manera, ‘Timochenko’ y sus muchachos y muchachas irrumpen en el escenario nacional, impulsado por el periodismo necesitado de noticias frescas. Y de personajes distintos a los de siempre, ahora sin uniforme y sin fusiles en la mano pero que tendrán muchas cosas que decir. Claro está, si el periodismo quiere.Será la manera de contrarrestar el crecimiento de la inconformidad contra el régimen. Y de disputarle las banderas de la oposición al Centro Democrático y al poder y la facilidad de comunicación del expresidente Álvaro Uribe. De paso, le asestarán un golpe, ojala no mortal, al Polo Democrático y a toda esa gama de izquierdistas que se odian cordialmente.Así, cabalgando en los desconocimientos de la Constitución, criticando todo, aprovechando el tedio que producen los jefes tradicionales e impulsada por la neutralidad del periodismo comprometido, llegó una nueva estrella al firmamento de la política colombiana.“Mucha estrella y poco cielo”, diría nuestro recordado Héctor Lavoe.Sigue en Twitter @LuguireG

VER COMENTARIOS
Columnistas