Empezó la campaña

Empezó la campaña

Octubre 28, 2012 - 12:00 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizabal

Con pala en mano, casco de plástico debidamente rotulado y pagado por el Estado, con chaleco lustroso y cigarrillo en mano, reapareció el ministro de la Vivienda, el doctor Germán Vargas Lleras. Con sus viviendas gratis y su arrogancia usual, llegó a Cali para notificarnos el inicio de su campaña presidencial. Llegó el pasado viernes, ya no de manera furtiva sino con toda la parafernalia propia de quienes tienen el presupuesto público a su disposición. Es decir, avisos y cámaras de televisión y todo aquello de que son capaces de movilizar los funcionarios bogotanos. Llegó para decir que sus 100.000 viviendas gratis son el cumplimiento de una promesa, no suya, sino del Presidente. Es decir, llegó con el caramelo que se inventaron para darle contentillo a los más de 10 millones de colombianos sin techo para su familia. Y contestó como es usual en muchos como él que tienen el poder y piensan que sus decisiones no pueden ser discutidas. Cuando la gente de los barrios vecinos de Llanoverde, el lote donde se construirá el regalo del ministro bogotano, protestaron por las consecuencias que puede tener para sus viviendas el nuevo vecindario, el regaño no tardó en llegar. Rayos y centellas llovieron sobre ellos, tachándolos de desadaptados en Jamundí por sus reclamos y acusándolos de “no querer el progreso de la ciudad”. Es decir, llegó el ventarrón renovador. Y se paseó por el Valle con aire de candidato, con el casco de plástico y los megáfonos que amplifican su discurso. Llegó para regañar a quienes, con justa razón, piden que se mire el efecto que tendrán esos programas en los avalúos de sus viviendas y en la convivencia de sus barrios. Son familias de estratos dos y tres, no oligarcas, que con gran esfuerzo pagaron sus viviendas. Pero, igual sirven para demostrar la ‘sensibilidad social’ del Ministro renovador. Y para hacer uno de los más grotescos ejercicios de populismo con un programa bien intencionado. Es que son 100.000 viviendas gratis. No importa que queden millones de familias más asomadas y a la espera de la dádiva. Eso es un buen plante para iniciar la campaña, en caso de que Santos no pueda aspirar a la reelección. Es una siembra grande, en la cual vale la pena apostar para dentro de seis años. No importa que el Ministro aspirante no tenga idea de cómo se construye. Para eso están los empleados del Ministerio y los contratistas a los cuales será adjudicada la construcción del regalo. Y en provincia nos tenemos que aguantar la resurrección del ministro, con discurso y sermón incluidos. En silencio, porque el señor trae miles de millones de pesos que los municipios no tienen. Los alcaldes sin plata también deben apoyar el uso descarado de los públicos para hacer política, porque en alguna parte de la valla que siempre ponen para hacer propaganda de la obra, les permitirán poner el lema de sus administraciones.Empezó así la campaña, al mejor estilo bogotano. Desde ya, porque ‘al que madruga Dios le ayuda’, y parece que hay mucho cachaco con ganas, aprovechando que el gobierno les da las herramientas para hacerlo. Total, lo que importa no es evitar conflictos innecesarios como el que han creado entre los futuros habitantes de Llanoverde y sus vecinos, sino utilizar la necesidad de vivienda como bandera política.

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