El deporte nacional

El deporte nacional

Junio 05, 2016 - 12:00 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizabal

¿Que fallaron los Magistrados de la Corte Constitucional y no le gustó a algunos? Constituyente. ¿Que las Farc piden involucrar en la Constitución lo negociado con el Gobierno? Constituyente. ¿Que hay que adoptar como sea los acuerdos con las Farc para que firmen cuanto antes? Constituyente. ¿Que el expresidente Uribe no está de acuerdo con lo que hace el gobierno o como se han comportado los jueces con miembros de su gobierno? Constituyente. ¿Que las regiones no están de acuerdo con el centralismo y la manera en que se administra la Nación? Constituyente.Así, la culpa de todo lo que ocurre en Colombia es de la Constitución y la ley. Por supuesto, no es de los gobernantes ni de los políticos, que viven de proponer reformas para adecuarlas a sus intereses del momento mientras asfixian al país con el clientelismo. Tampoco es de la desidia por aplicar muchos de los artículos que conforman la Constitución expedida en 1991, presentada en su momento como el nuevo contrato social que acabaría con la guerrilla, con los mafiosos, con la corrupción, con el centralismo y hasta con los malos gobiernos.Pero los problemas no desaparecieron, y por el contrario, se agrandaron. La mafia de los narcos eligió como presidente a Ernesto Samper, las Farc se apoderaron del narcotráfico y aún no lo sueltan, la corrupción es el pan diario, la justicia para los ciudadanos de a pie es una utopía, y los gringos debieron echarnos una mano para evitar que nuestro Estado fuera barrido por el poder de la ecuación guerrilla más narcotráfico. ¿Qué hace que la derecha se ponga de acuerdo con la extrema del terror de las Farc para pedir una constituyente? ¿Qué obliga al Gobierno a actuar casi de manera sistemática contra la Constitución, presentando reformas en cada legislatura, inventándose un plebiscito traído de los cabellos, negociando a cambio de votos, torciéndole el cuello a la Constitución con el Derecho Internacional Humanitario, y descalificando a quien se atreva a criticar esa orgía rabulesca?Ese reformismo no le ha hecho bien a Colombia. Empezando por la Constitución del 91 que lleva cuarenta reformas en veinticinco años y espera muchas más en los próximos dos años. Al parecer, los gobiernos no son elegidos para cumplirla sino para cambiarla. Y los políticos, que viven de ella pero saben los inconvenientes que les causan sus mandatos, se empeñan en destruirla y la acusan de todos los males que ellos producen con sus actuaciones.Es tan grave el asunto, que hasta las Farc, que desconoce el Estado de Derecho que representa la Constitución, que han violado cada uno de sus artículos, que han desconocido todos los derechos allí establecidos, se volvieron constitucionalistas, como si eso les diera legitimidad. Y al igual que el expresidente Uribe, en buena parte responsable de que estén negociando su retiro forzado, buscan una constituyente como si con ello resolvieran sus problemas.Así, no es el fútbol, no es el ciclismo; el deporte nacional es acabar con la Constitución y proponer una Asamblea Constituyente. Por eso, la vida pública naufraga en el mar turbulento de la guerrilla, los mafiosos, la corrupción, el centralismo, los malos gobiernos y la pésima administración de justicia que les prometieron a los colombianos acabar con la Constitución de 1991. Por eso ya casi nadie cree en la política.Sigue en Twitter @LuguireG

VER COMENTARIOS
Columnistas