¡El bien germina ya!

Julio 24, 2016 - 12:00 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizabal

*Dedicado a Miguel Littín, quien padece en Chile un himno similar. “¡Oh, Gloria Inmarcesible!” Como en muchas de sus actuaciones, al presidente Juan Manuel Santos le tocó echar reversa en el nombramiento de César Gaviria como jefe de la campaña por el sí. De nuevo aparece la verdad de la montonera que desde hace cuatro años se tomó la paz como bandera electoral. La rebelión se produjo incluso antes de que la Corte Constitucional comunicara su decisión sobre el plebiscito. La protesta de los demás partidos, empezando por el del presidente Santos, demostró que lo que existe es la necesidad de dar codo para conseguir protagonismos, ya no con vista al resultado de la consulta a los colombianos sobre si aceptan o no el posible acuerdo con las Farc, sino con miras a las próximas elecciones. “¡Oh, júbilo inmortal!”.El asunto es tan simpático que en la colada está ya, y en primer lugar, doña Piedad Córdoba, ofreciendo diez millones de votos. Y tan folclórico, que una agencia de publicidad, quien sabe impulsada por qué ministro o por qué pariente presidencial, abrió un concurso para añadirle una estrofa al himno nacional. “En surco de dolores, el bien germina ya!”.Es decir, para competir con Rafael Núñez, autor de estrofas que cuentan lo que somos. Para muestra: “Del Orinoco el cauce se llena de despojos/ de sangre y llanto un río se mira allí correr. En Bárbula no saben las almas y los ojos/ si admiración o espanto/ sentir o padecer”.Me imagino que la nueva estrofa deberá incluir a un héroe nuevo que reemplace a “Ricaurte en San Mateo en átomos volando/ deber antes que vida con llamas escribió”. Ojalá no vaya a ser el autor de la voladura del club El Nogal de Bogotá, o el que explotó el edificio del DAS, mandado por Pablo Escobar, prócer de narcos como los que abundan en las filas de las Farc. Quién sabe entonces cómo será la campaña y qué papel cumplirán el expresidente de Avianca y el expresidente César Gaviria, dos pesos pesados del establecimiento que no cuentan con la simpatía de los partidos que pondrán la acostumbrada maquinaria. “¡Oh, sí! De Cartagena la admiración es mucha/ y escombros de la muerte, desprecia su virtud”.Por lo pronto, en el Polo Democrático ya tiene lema: “sí al acuerdo, no a Santos”. Y los conservadores, cada vez más desaparecidos, no saben qué hacer: no quieren perder las corbatas ni la mermelada, pero tampoco están dispuestos a ser parte de la montonera. “La libertad sublime, que entre cadenas gime/ derrama las auroras de su invencible luz”.Al otro lado, el expresidente Álvaro Uribe y su partido le pusieron una cinta negra a la bandera. Es decir, “la virgen sus cabellos arranca en su agonía y de su amor viuda los cuelga del ciprés/ Lamenta su esperanza que cubre losa fría/ pero glorioso orgullo circunda su alba tez”.Como puede verse, ya casi todos están alineados. Menos la Corte Constitucional que se prepara para ‘modular’, es decir echarle tijera al Acto Legislativo por la Paz del jurista Roys Barreras. “Del hombre los Derechos, Nariño predicando/ el alma de la lucha profético enseñó”. ¡Que haya plebiscito¡ dijo la Corte. Después de que ahora no se les ocurra incluir en el nuevo Himno Nacional alguna de las estrofas del himno de las Farc, todo está bien. De lo contrario, habrá que decir con Núñez: “Centauros indomables bajaron a los llanos/ y empieza a presentirse, de la epopeya el fin. O sea, ¡apague y vámonos! Sigue en Twitter @LuguireG

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