Del conejo a la liebre

Del conejo a la liebre

Agosto 27, 2017 - 07:15 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizábal

Y saltó la liebre. Con la lista de bienes que entregaron las Farc dizque para reparar a las víctimas, se conoció cuál es la seriedad que tiene en su promesa de honrar sus compromisos.

Según lo revelado hasta ahora, en el listado aparecen traperos, escobas, botas, pocillos, exprimidores de naranja. Se declaran 170 vacas y se nombran fincas sin detallar sus linderos y su extensión. Se relacionan inversiones como 3000 kilómetros de carreteras, tierras “expropiadas” a mafiosos (ladrón que roba a ladrón…) y gastos por “concepto de “inversión social” en cirugías umbilicales o de pene, extracción de venas várices y ligación de venas de nariz.

Hasta la cuenta de la atención a un herido por una vaca está en una lista que da risa si no fuera algo tan serio como el patrimonio que será amnistiado como muestra de buena voluntad. Toda una burla defendida con su furia acostumbrada por un abogado español, Enrique Santiago, conocido por su capacidad de intimidación con frases como que es al Estado y no a los victimarios, las Farc, a quienes le corresponde resarcir el daño que causó su grupo.

“Las Farc se han comprometido a aportar todos sus recursos y eso han hecho”, dijo Santiago. Es la misma retórica con la cual asegura que lo firmado 2 veces pese a la derrota que sufrió en el plebiscito del 2 de octubre es un tratado que está por encima de la Constitución, en lo cual lo respalda nuestro recordado exfiscal Eduardo Montealegre. ¡Cuánta falta les hace a las Farc!

Y en el Gobierno hacen esfuerzos por poner al Congreso a expedir un Acto Legislativo ya denunciado por Pedro Medellín en el cual se prohíbe el paramilitarismo, como si el Estado fuera el promotor de esa bestialidad, y como si no existieran normas y ejemplos del compromiso que ha cumplido en perseguir a esos criminales, incluyendo a políticos, militares y funcionarios. Y como si las Farc no fueran el peor ejército paramilitar dedicado acometer delitos de todo género.

Hay más. En cumplimiento del Acuerdo, los colombianos deberemos entregar a las Farc $238.000 millones para su partido, 10 curules en el Congreso y no se cuántas emisoras, además de otras ‘briscas’. Y tendremos que aceptar que criminales de guerra, responsables de matanzas y delitos de lesa humanidad como ‘El Paisa’, puedan ser parte del Legislativo o participar en elecciones.

¿A qué partido en Colombia le han dado semejante gabela? ¿Es eso el perdón y olvido que nos piden? ¿Acaso los culpables de tanta barbarie somos los 47 millones de colombianos que no estamos con las Farc?
¿Debemos aceptar el inventario ridículo que nos entregaron, mientras quedamos atados a permitir que se le entreguen los recursos a lo que la guerrilla disfrazó de organizaciones sociales para seguir manejando el narcotráfico? Menos mal, el Ministro del Posconflicto dijo: “Haber incluido unos bienes absolutamente ridículos es una burla a las víctimas”.

Que no nos crean tan pendejos. Queremos la paz pero no de cualquier manera y a cualquier precio. Con la estrategia de descalificar a la Corte Constitucional y tildar al Fiscal de traidor por no estar de acuerdo con la burla, las Farc están logrando que el Acuerdo quede huérfano y demuestran que está lleno de vacíos y de concesiones inaceptables.

Ojalá, el Congreso evite seguir aprobando cosas que no tienen en cuenta la opinión nacional. Y que la Corte Constitrucional confirme que su interés es proteger la Constitución y no hacer política con la paz.

Sigue en Twitter @LuguireG

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