Buscando los hechos

Buscando los hechos

Enero 09, 2011 - 12:00 a.m. Por: Luis Guillermo Restrepo Satizabal

Hace algunos años me llevaron a Puerto Rico a presenciar una de las rondas de negociaciones para definir el hasta ahora muerto Tratado de Libre Comercio entre Colombia y los Estados Unidos. El tratado no vive aún, pero a mí me quedó grabada la lección de cómo trabaja un reportero de radio y cómo se encuentran las noticias donde en apariencia no existen.Llegamos al resort Los Conquistadores más de 250 empresarios, periodistas, directores de gremios y lagartos, acompañando a la delegación de Colombia compuesta por no más de 30 personas. Frente a nosotros estaban los gringos encabezados por doña Regina Vargo. Y al lado, una procesión de indígenas del Ecuador.Construido sobre un acantilado en Fajardo, al suroeste de San Juan, el hotel es el más lujoso de la isla. Allí llegamos en plan de trabajo, según todo hacía presagiar. Muchas declaraciones de los funcionarios y dirigentes colombianos, pocas, casi ninguna, de los gringos. Hasta el segundo día. Un lunes por la noche deslizaron por debajo de la puerta de la habitación una ‘alerta’ de huracán. Nada más que el Jane, aquel que destruyó a Haití, venía directo sobre el hotel.Entonces, la mezcla de angustia y curiosidad se apoderó de muchos de los asistentes. Pero no hizo mella en dos o tres enviados especiales de Colombia. Uno de ellos era un hombre bajito, menudo, con una voz reconocida y una grabadora pequeña siempre en la mano. Un periodista con todas las letras que persiguió la noticia donde fuera, en el idioma que fuera y a la hora que fuera.Era don ‘Pacho’ Tulande. Durante cuatro días con sus noches todos padecíamos la furia de un fenómeno natural que casi ninguno de nosotros conocía. Y mientras el hotel se caía a pedazos, para Francisco el huracán era una noticia más. Se las arreglaba para transmitir sus informes a RCN por el único teléfono útil que encontró, contando las noticias que sólo él hallaba de la ronda de negociaciones. Para mí fue una lección de reportero.Esta larga introducción es necesaria para explicar la razón de esta columna. Es el libro ‘En el lugar de los hechos’, publicado hace poco. Allí, Tulande convierte en crónicas bien escritas cinco episodios en los cuales fue testigo o protagonista. La tragedia de Armero, la fabulosa gesta de Lucho Herrera en el Alpe d’Huez, la vida de un artista contagiado de Sida. Y la novela increíble del inocente sindicado por el atentado al edificio del DAS que mató decenas de personas. Cada detalle está allí, cada protagonista. Cada angustia y cada desenlace.Mención aparte reclama su narración sobre la diverticulitis que casi le cuesta la vida a Virgilio Barco y la manera en que un mentiroso ‘asesor de imagen’ pretendió ocultar a los colombianos la verdad sobre el crítico estado de la salud de su Presidente. Un apasionante relato sobre cómo un periodista, varado en medio de la nada y sin noticias, se decide a encontrar la verdad, se cuela por los vericuetos de la seguridad y consigue llevarle a su país, en directo, lo que está pasando.‘En el lugar de los hechos’ de Francisco Tulande es la esencia de la reportería de radio en Colombia, cómo se buscan las noticias y se narran los hechos que forman el devenir de este país del Sagrado Corazón de Jesús. Es un homenaje a cada uno de los que como él, viven en la noticia.

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