Reforma administrativa de Cali

Mayo 09, 2016 - 12:00 a.m. Por: Luis Felipe Gómez Restrepo

En días pasados, en medio de una serie de controversias políticas, el Concejo de Cali aprobó el primer acuerdo municipal de este periodo de gobierno otorgando facultades al Alcalde para hacer una Reforma Administrativa. Independiente de las controversias, que mientras sean sanas, son parte de la democracia y del juego de pesos y contrapesos, el Alcalde y su gabinete tienen en sus manos una oportunidad para realizar una reforma integral y propiciar un cambio significativo que coloque el andamiaje institucional para enfrentar el presente y futuro.Continuar hablando de reforma administrativa, y esto se plantea no solo para el municipio, sino también para el departamento, ya que ambas entidades territoriales se han propuesto una reforma, no es pensar en grande. Autores organizacionales como Enrique Cabrero, Eduardo Buller o Carlos Matus, entre otros, manifiestan que una reforma administrativa, a secas, no modifica la estructura de poder ni la dinámica de los procesos decisorios, porque todo está conducido por la cúpula organizacional.Por el contrario, se requiere una Reforma Integral. En este caso, introducir una serie de mecanismos que propicien la interlocución Estado-Sociedad, haciendo realidad las premisas del Gobierno Abierto: descentralizar, promover la participación ciudadana ampliamente, la transparencia, ceder espacios de decisión a otras instituciones, modificar las estructuras de poder internas y asumir el papel de servidor y no de dominador.Tenemos que reconocer que el modelo burocrático del aparato institucional de la Alcaldía de Cali se agotó en muchos frentes. Contamos hoy con un Plan de Ordenamiento Territorial a doce años y hay intereses por convertir a Cali en un distrito especial ¿Qué tanto la reforma tendrá en cuenta esos retos para contar con una estructura que no solo cambie el organigrama y el manual de funciones y procedimientos para crear una secretaría aquí, otra allá, disminuir burocracia aquí, incrementar allá? ¿Será que la reforma contará con cambios estructurales? ¿Con cambios culturales? Con la manera de aplicar las reglas del juego, y la manera de jugar.Una reforma integral requiere cambios en las estructuras mentales, en las creencias y en las actitudes del servidor público, en fin que toque las relaciones de poder. Cali tiene como ciudad región, receptora indiscutible de una permanente migración, una responsabilidad mucho más grande que el de otro tipo de capitales. A este tipo de retos hay que responder. Por ello, este proceso de actualización de la estructura y funcionalidad de la Alcaldía hay que hacerlo con mucha visión de futuro.Ya se dio el primer paso. El Concejo aprobó las facultades, depositando un voto de confianza en el Alcalde y su equipo de trabajo. Será necesario que todos los actores intervinientes en este trascendental proceso, tengan la conciencia y la altura que exigen las circunstancias, anteponiendo el bien común a sus intereses personales, privilegiando la adopción de una administración municipal moderna y ágil, que sea capaz de ofrecer soluciones eficaces a las necesidades de los ciudadanos.La promesa está hecha, y es que después de este proceso la administración municipal dará un salto cualitativo en su gestión, de cara a los ciudadanos y a los grandes temas de la ciudad-región.* Rector Universidad Javeriana CaliSigue en Twitter @RectorJaveCali

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