Educación 2026: Calidad, articulación y sueños

Abril 24, 2016 - 12:00 a.m. Por: Luis Felipe Gómez Restrepo

Tres expresiones deben caracterizar la educación en Cali para el 2026: Calidad, articulación del sistema, y generadora de sueños.La calidad es el principal requisito para que la educación genere impacto en las nuevas generaciones y cumpla así con su papel de movilizador social. ¿Cómo lograrla? Necesariamente pasa por el mejoramiento de los colegios públicos de la ciudad, no solo con la construcción de los planteles físicos que tanto se requieren, sino que también atraviesa por la capacitación, resignificación y reposicionamiento de la vocación de los docentes y, por último, por otro ingrediente que ha sido exitoso en muchas ciudades: el acompañamiento del sector privado a la gestión de los colegios públicos. No es solamente aumentar decididamente la inversión por parte del municipio, que lo tendrá que hacer, sino que la cuestión también está en cómo se manejarán esos recursos, es decir, la gestión como tal. Las empresas privadas y en particular los colegios y universidades de la ciudad tenemos una gran deuda con el sistema educativo oficial y lo podríamos pagar con un acompañamiento generoso y dedicado de dichas instituciones. De otra parte, la integración de las tecnologías de la información y la comunicación podrán apalancar de una manera muy especial muchos esfuerzos. Las plataformas escolares virtuales de las universidades, pueden ser ejemplos para el resto de la ciudad. Las experiencias en el campo virtual abren nuevas dimensiones y están derrumbando los muros de las instituciones. El segundo aspecto fundamental para asegurar un cambio con impacto, es la articulación del sistema educativo. Lo primero es que, en el inicio de todo el proceso con los infantes, se debe asegurar que tengan una adecuada alimentación y puedan contar con espacios para su desarrollo inicial. Por otro lado, el sistema hay que complementarlo con un componente mucho más fuerte en el campo de la educación técnica y tecnológica, y en algunos casos aún en la sencilla, pero poderosa, preparación para el trabajo. El Sena tiene unas interesantísimas experiencias acumuladas. La gran necesidad que tenemos es el desarrollo de la formación más directamente relacionada con el entrenamiento para la vida laboral. Algunas universidades son buen ejemplo de esta articulación y su experiencia podría ayudarnos a otros a incursionar en el tema. Las instalaciones físicas de los colegios no deberían cerrar con la salida de los niños en la tarde, sino a media noche con los jóvenes preparándose para el trabajo. Finalmente, las universidades acreditadas y las que lo harán próximamente, permitirán consolidar un verdadero cluster de la educación superior para el suroccidente colombiano. La evidente atracción de estudiantes talentosos es una muestra de la altura y capacidad de nuestras universidades.Todo lo anterior es significativo, pero no suficiente. De ahí la importancia de la tercera característica: que logremos tejer un sistema educativo y social que permita a las nuevas generaciones soñar y soñar en grande. Y no de manera quimérica o romántica, sino concreta y posible. La educación debe ayudar a que todos aquellos que desean ser innovadores y emprendedores, obtengan las herramientas para construir esa nueva Cali que todos queremos: incluyente y dinámica. *Rector Universidad Javeriana Cali

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