Visita y preguntas

Visita y preguntas

Febrero 15, 2013 - 12:00 a.m. Por: Liliane de Levy

Los analistas israelíes y palestinos parecen sorprendidos y desconcertados respecto a la visita de Barack Obama al Medio Oriente fijada para el mes de marzo. Y no es porque tal visita fuera inoportuna sino que, por el contrario, se necesitaba urgentemente y ellos no entienden por qué el Presidente norteamericano se había demorado tanto en emprenderla. Y por qué nunca la contemplo durante su primer término de gobierno. ¿A qué viene ahora Obama a Israel y a Ramallah, sede de la Autoridad Palestina que comanda Mahmud Abbas? ¿Qué la suscito y cuáles son sus intenciones?Creyeron encontrar respuesta a sus preguntas en el discurso del Estado de la Nación que Obama pronunció el martes pasado. Aún así quedaron defraudados. En efecto, a lo largo de un extenso discurso (y 6.500 palabras) dedicado en su mayoría a problemas económicos internos, se ocupó también de asuntos externos como Afganistán, Corea del Norte, Irán, el terrorismo de Al Qaeda que se extiende por el mundo y ahora ambiciona apoderarse de países enteros (como Mali y pronto Siria), pero al tocar el tema del Medio Oriente el Presidente se refirió muy rápidamente a Israel, prometiendo apoyar sus anhelos de “seguridad y paz verdadera”, y ni siquiera mencionó a los palestinos. Por lo tanto los analistas llegaron a la conclusión que el conflicto israelo-palestino ya no figura en la lista de prioridades de la Administración Obama para los próximos cuatro años y que de ahora en adelante los involucrados directos tendrán que atenderlo solos. La frialdad y la indiferencia de Obama hacia el conflicto israelo-palestino dice abiertamente “estamos cansados de ayudar a solucionarlo; no podemos ser más papistas que el Papa; tampoco queremos invertir más esfuerzos ni prestigio nacional en una causa que parece perdida”. El mensaje llegó claro y contundente a los oídos interesados.¿Entonces que hará Obama en Israel y Ramallah si se ha vuelto tan indiferente al problema que forzosamente tendrá que discutir? ¿Cómo validará su visita?En Israel se dice que su sola presencia presionara al primer ministro Netanyahu a formar una coalición de gobierno con las corrientes políticas moderadas encabezadas por ‘Yesh Atid’ (Hay Futuro) del carismático periodista Yair Lapid y con la influyente excanciller Tzipi Livni que abogan por la fórmula de “dos Estados” (formula apoyada en teoría por el mismo Netanyahu pero abandonada y relegada al olvido en la práctica). Tal coalición no sería la predilecta de Netanyahu que prefiriría aliarse a partidos pequeños de derecha y religiosos más afines a sus ideas. Por otra parte al apoyar a la oposición en Israel Obama se vengaría indirectamente de Netanyahu quien, en plena campaña presidencial en Estados Unidos tuvo la osadía y la torpeza de mostrar su preferencia por el candidato republicano Mitt Romney, rival de Obama. Otros analistas creen que la visita tardía de Obama a Israel busca justificar el Nobel de la Paz que el Presidente norteamericano recibió al principio de su primer mandato y que no sería válido si no intentara -al menos- revivir las agonizantes negociaciones de paz entre palestinos e israelíes. ¿Y que hará Obama en Ramallah? Se reunirá con Mahmud Abbas quien no pudo haber perdonado que Estados Unidos fuera uno de los pocos países que no apoyaron su solicitud de reconocimiento de un Estados Palestino en la ONU pero aprovechará la visita para proyectarse como líder supremo de todos los palestinos, en detrimento de Hamas que gobierna Gaza.

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