Tratando de entender

Tratando de entender

Octubre 29, 2010 - 12:00 a.m. Por: Liliane de Levy

En Francia las manifestaciones masivas contra el gobierno del presidente Sarkozy no consiguieron obstaculizar la nueva ley que fija la edad de la jubilación a los 62 años en vez de 60, y que fue aprobada por el Parlamento. Durante varios días las protestas y violencias callejeras bloquearon al país causando billones de euros en pérdidas, y al parecer no se detendrán ya que se programaron más días de revueltas. Eso es rutina en Francia y no sorprende. Lo que sí fue noticia y tema para debatir es que, fuera de los sindicalistas y trabajadores que organizaron las marchas, salieron a manifestar decenas de miles de escolares entre los 12 y 17 años de edad que se ubicaron en las primeras filas y se comportaron como voceros de la protesta. ¿Cómo llegaron estos niños a las manifestaciones? ¿Quién los convocó? ¿Qué es lo que realmente persiguen? ¿Fueron manipulados? ¿Entienden el alcance de sus reclamos? ¿Entienden el contenido de la consignas que gritan o escriben en sus pancartas? Éstas y más preguntas se debaten hoy en día en Francia entre políticos, educadores y sicólogos.En realidad la presencia masiva de ‘bebés’ (así los apodaron los medios) en las manifestaciones, confunde. La mayoría de la gente considera que salieron simplemente a divertirse, a festejar y a ‘estar juntos’ con sus centenares de ‘amigos’ reclutados en Facebook o Twitter. Que no son serios porque no persiguen un propósito político o social concreto. Nadie entiende que estos ‘bebés’ estén pensando en jubilación, es decir, en el fin de su vida activa antes de comenzarla; en su retiro del mundo y no en la manera de conquistarlo, construirlo y transformarlo. Protestan, pero no quieren que las cosas cambien y se adapten a nuevas realidades. Lo cierto es que según los entendidos esta reforma les favorece: ¿Quién paga el dinero que reciben los jubilados? Es la gente que trabaja, es decir, ellos apenas comiencen a trabajar. No pueden olvidar que hoy en día la edad promedio de vida es de 85 años; 15 años más de la que era (70 años) cuando se fijó la jubilación a los 60 años. De modo que, aun con la nueva ley, los jóvenes y el Estado cargarán con 13 años más de jubilación, que no es cosa fácil de manejar dada la crisis económica que se vive y todos los déficit que padece. Por otra parte, con la nueva ley los jubilados tendrán que trabajar dos años más sin recibir pensión y además cotizar para merecerla, lo que representa un alivio.Quienes apoyan la participación de los escolares en las manifestaciones explican que ellos defienden el derecho de retirarse a los 60 años de sus padres que trabajan duro, pagan pesados impuestos y no disfrutan de la vida. Además creen que al trabajar dos años más, los ancianos quitan empleos que los jóvenes necesitan. También consideran que es su manera de decirle al gobierno de Sarkozy que no están contentos, que viven en la angustia de un futuro nada promisorio, que existen y hay que tomarlos en cuenta. Hay indiscutibles verdades en las dos interpretaciones debatidas.¿Quién fue el gran ausente en las protestas? Es el grupo de jóvenes franceses de unos 25 años de edad que se dedicaron a estudiar y a trabajar muy duro para adquirir diplomas, y otras distinciones, y no encuentran trabajo por ninguna parte. Ellos son las verdaderas víctimas del conflicto social y la crisis económica que azota a Francia. No salieron a protestar, porque no les preocupa la jubilación sino un empleo que corresponda a su óptima preparación. Sarkozy ha debido pensar en ellos antes de convertir la reforma a la ley de jubilación en su principal prioridad.

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