Putin, ¿un 'big brother'?

Putin, ¿un 'big brother'?

Julio 29, 2016 - 12:00 a.m. Por: Liliane de Levy

Recuerdan al terrífico ‘Big Brother’ que George Orwell plasmó en su libro 'Mil novecientos ochenta y cuatro' (escrito en 1949), ¿aquel 'hermano mayor' que con el pretexto de protegerlo y guiarlo, vigila a su pueblo las 24 horas del día y ejerce un control total sobre sus vidas? Una parodia de la tenebrosa era de la Unión Soviética de Stalin. Por fortuna la situación mejoró cuando se desintegró el Imperio Soviético, cayó el Muro de Berlín, se fueron los verdugos y Rusia pudo respirar aires de libertad. Aunque lo hizo en forma limitada, ya que algunos malos hábitos perduran. Bajo el gobierno (prolongado gracias a maniobras poco convencionales) de Vladimir Putin, excoronel de la KGB dotado de un ego apabullante, vuelve a asomar el ‘Big Brother’ vigilador y dictatorial. Y es así como lo vemos persiguiendo y aniquilando a sus opositores o actuando a su antojo en Ucrania, Siria, Iran... También, hace pocos días, en respaldo a sus deportistas implicados en trampas de “doping”, patrocinadas por organismos oficiales. Nada frena sus impulsos; nunca pide excusas. Y se va infiltrando en los asuntos del mundo, llenando los vacíos que deja la torpe política extranjera norteamericana y volviéndose indispensable, como si todavía representara una superpotencia. En estos últimos días, cuando el mundo se encuentra consternado ante la barbarie de los atentados terroristas del Estado Islámico, Putin se da el tiempo de entrometerse en las elecciones norteamericanas y también en el golpe de Estado fallido en Turquía. Y sacar provecho.En efecto, los medios norteamericanos atribuyen a Moscú la reciente difusión de más de 20.000 correos electrónicos que muestran a la cúpula del Partido Demócrata -obligatoriamente neutral- obrando a favor de la candidata presidencial Hillary Clinton y en contra de su contendor, Bernie Sander. Los correos fueron difundidos por el sitio Wikileaks, de Julián Assange, aquel ciberactivista quien en nombre de la “transparencia”, se dedicó desde hace más de una década a publicar documentos secretos de los Estados Unidos y más países. Desde entonces, Washington lo reclama en extradición para juzgarlo como traidor, pero Putin lo protege y apoya en su refugio, en la Embajada ecuatoriana en Londres. Y utiliza. La reciente difusión de los correos enfureció al afectado Bernie Sander, quien exigió la renuncia de la presidenta de la Convención Demócrata, causando caos y resentimientos durante la ceremonia de apertura. Y serias dudas sobre la nominada Hillary Clinton. El todo busca beneficiar al candidato republicano, Donald Trump, quien se proclama amigo de Putin. Es más, Trump no solo aplaudió la iniciativa de Wikileaks, sino que pidió directamente a Rusia su ayuda para la publicación de otros miles de correos como pruebas contundentes sobre la poca honestidad de Hillary Clinton. Una invitacion abierta a la intromisión rusa en las elecciones norteamericanos que asombra a la opinión, pero que Putin disfruta sin disimulo.En Turquía observamos la mediatizada reconciliación entre Putin y el dictador turco Recep Erdogan: habían peleado cuando Turquía derribó un avión ruso desviado de su espacio sobre Siria en noviembre de 2015. Pero luego Erdogan se calmó, pidió excusas a Rusia y después del fallido golpe de Estado en su contra conversó con Putin y se congratularon. ¿Por que? Según los medios, el golpe turco fracasó porque la inteligencia rusa lo descubrió a tiempo y se lo comunicó a Erdogan para que tomara las medidas necesarias. Ahora los dos autoritarios gobernantes exhiben su renovada amistad y los proyectos que discutirán en Saint Pertersburgo este 9 de agosto. En su papel de 'big brother’, Putin avanza y se impone en el escenario mundial. Y causa malestar.

VER COMENTARIOS
Columnistas