Otro fracaso anunciado

Otro fracaso anunciado

Abril 25, 2014 - 12:00 a.m. Por: Liliane de Levy

Los agotadores esfuerzos del Secretario de Estado de Estados Unidos John Kerry para conseguir que los representantes del Estado de Israel y de la Autoridad Palestina lleguen a un acuerdo de paz desembocaron -otra vez- en rotundo fracaso y el agravante de empeoramiento de sus relaciones. ¿Se sorprenden? No deberían. Lo sucedido era de esperar ya que fue el ‘modus operandi’ de múltiples tentativas de paz anteriores que comenzaron esperanzadoras y apoyadas por países poderosos y que en la etapa decisiva y final se rompen en forma abrupta y violenta. Acaso no pasó lo mismo con la Primera Intifada en 1987 que terminó en acuerdos en Oslo (1993) que no acordaron la paz sino la creación de la Autoridad Nacional Palestina que le dio poderes plenos a Yasser Arafat. Luego la historia se repitió en septiembre del 2000 con los desesperados intentos en Camp David para llegar a una paz israelo-palestina bajo el patrocinio de Bill Clinton y un Israel muy moderado, gobernado por un Ehud Barak dispuesto a conceder el 90 y pico de las exigencias palestinas tanto en territorios como en beneficios naturales y económicos para llegar a la paz. Todo se derrumbó cuando al momento de firmar el acuerdo (febrero del 2005) Arafat invocó la controvertida Ley del Retorno de millones de refugiados palestinos, a sabiendas que jamás podría ser aceptada por ningún gobierno israelí por consideraciones demográficas que significarían la destrucción misma del Estado de Israel. Y de inmediato, aprovechando el pretexto de la torpe visita de unos minutos del líder de la oposición israelí Ariel Sharon a la zona externa de la Mezquita de Al Agqsa en Jerusalén, los palestinos comandados por Arafat desataron la Segunda Intifada que no solo acabó con las negociaciones de paz sino que iniciaron un ciclo de violencia extrema que no cesa.Volviendo a la situación actual cabe recordar detalles para penetrar el teatro del absurdo de la política del Medio Oriente y la mente de quienes la manejan. La Administración Obama también se quiso medir al reto de promover la paz entre palestinos e israelíes. O mejor dicho de una parte de los palestinos, los de Cisjordania gobernados por la Autoridad Palestina de Al Fatah y su presidente Mahmud Abbas que dice poder reconocer a Israel bajo un sinnúmero de condiciones a diferencia de los palestinos que se tomaron a Gaza cuando Sharon la liberó totalmente para proclamar un Estado islamista comandado por el movimiento Hamas hace cerca de siete años. Los palestinos de Hamas en Gaza no reconocen la existencia de Israel y juran aniquilarlo mediante la violencia. Una prioridad única que se ha convertido en su razón de ser y en terrorismo a ojos no solo de Israel sino de la mayoría de los países occidentales. Y a la vez en enemigos acérrimos de los palestinos de Al Fattah de Cisjordania. El todo llevó a Obama a volver a intentar un proceso de paz que John Kerry prometió llevar a buen termino. Para lograrlo montó un aparato de negociaciones directas y secretas entre palestinos e israelíes y ofreció beneficios y garantías a ambas partes, en caso de éxito. Pero todo indica que fracasó. Y como siempre en la etapa final y decisiva del acuerdo cuando al ver que daban sin recibir nada a cambio los israelíes decidieron frenar sus entregas de prisioneros palestinos (ellos alegan que son terroristas) y la Autoridad Palestina aprovecho el percance para postularse a membrecías en organismos de la ONU, en violacion a acuerdos previos con Israel y Estados Unidos. Ahora el gobierno de Abbas amenaza con unirse a los palestinos de Hamas en Gaza, como para rematar el fracaso de unas negociaciones que muchos pensaron podrían llevar a la anhelada paz en el Medio Oriente. Una historia triste de nunca acabar...

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