¡Ojalá! ¡Alevai! ¡Inchallah!

Agosto 02, 2013 - 12:00 a.m. Por: Liliane de Levy

Tres palabras que dicen lo mismo, en español, en hebreo y en árabe y que evoco frente al reinicio de las negociaciones de paz entre palestinos e israelíes, después de tres años de suspensión. El milagro se debe a la estrategia del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, quien palpó el momento propicio para lograrlo. Pero no hay que hacerse grandes ilusiones; sabemos que el escepticismo sigue de rigor en esta región del planeta aunque tengamos motivos de esperanzas.El Medio Oriente pasa por un momento que semeja el caos. En Egipto la revolución desembocó en guerra interna entre islamistas y ‘liberales’. Siria, bajo el dictatorial látigo de Bashar el Assad, está destruido (la imágenes aterran) ante la vista resignada del mundo, reacio a ayudar al campo rebelde dominado por fanáticos. En Túnez el pueblo acusa a los islamistas en el poder de asesinar a sus líderes laicos más prominentes así como ayudar a la intromisión de Al Qaeda en sus políticas internas. Líbano alberga a los chiitas del movimiento Hezbolla (considerado terrorista por Occidente) que insisten en arrastrar al país en guerras vecinas. En Irán el supuestamente moderado nuevo gobierno se aferra a sus inquietantes ambiciones nucleares. En Jordania los islamistas amenazan la monarquía. En Irak no pasa un solo día sin que decenas de iraquíes mueran en enfrentamientos sectarios... Y en medio de tantas tragedias acumuladas llega la noticia que Israel y la Autoridad Palestina quieren volver a sentarse a hablar de paz. El mismo primer ministro de Israel, el ‘halcón’ Benjamin Netanyahu, cedió a la exigencia palestina y liberó a 104 prisioneros “con sangre en las manos” con tal de facilitar la reanudación de las negociaciones. Según nos anuncian se llevarán a cabo en el mayor secreto con el fin de evitar la manipulación o la interferencia de quienes no las desean.¿Por qué se logró el milagro? Porque el momento es propicio como lo dije más arriba. Veamos.1. Israel y la Autoridad Palestina de Mahmud Abbas están cansados de una guerra sin sentido que no beneficia a nadie. Abbas parece interesado en la fórmula de “Dos estados viviendo en paz dentro de fronteras seguras”, como lo formularon las Naciones Unidas en 1947. Entiende que los palestinos perdieron mucho tiempo y muchas posibilidades de progreso y prosperidad.2. Israel también sabe que no puede eternamente dominar a un millón de palestinos hostiles en los territorios que ocupa sin sacrificar su ideal democrático. Tal situación ha manchado su imagen en el mundo y le ha atraído sanciones incluso de sus aliados europeos y norteamericanos. 3. Hamas, la parte palestina de Gaza -negada al reconocimiento de Israel y obviamente a una paz con este país que llama “entidad sionista” y quiere extirpar de la región- se ha debilitado. Es más, Hamas está aislado y quebrado y se ha enemistado con sus mejores amigos. Siria, Irán y el Hezbolla libanés le reprochan su apoyo a los rebeldes sirios sunnitas en contra de los chiitas de Bashar el Assad. Y el Ejército egipcio los acusa de sembrar el terror en el Sinaí.4. Finalmente nadie quiere molestar a Estados Unidos. Tanto israelíes como palestinos ven a los norteamericanos ocupados con problemas mayores y los están relegando a un segundo plano... Por eso reanudaron las negociaciones, para darle contentillo a Obama y brindarle un éxito en su segundo término marcado por una erosión de su popularidad. ¿Las negociaciones llevarán a un acuerdo? ¡Ojalá! ¡Alevai! ¡Inchallah! Algún día el buen sentido debe prevalecer...

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